Obligaciones
Hola,
Llevo más de dos semanas intentando escribir un post y no he sido capaz. No sé lo que quiero contar y ni siquiera sé si quiero contar algo. Recuerdo que cuando comencé con el blog escribía sin dificultad varias veces a la semana, todos los días incluso. Puede que, por aquel entonces, estuviera más dispuesta que ahora a contar cosas de mi vida o puede que, simplemente, tuviera más imaginación. Puede que no estuviera cansada o puede que esperara lo que ya no espero.
Llevo más de dos semanas planteándome no volver a escribir en este blog. Una vocecilla de mi cabeza me grita: "¡No, no lo hagas, la gente te necesita. Cuando están aburridos en sus oficinas y se ponen a navegar por internet acuden a su lista de favoritos y ahí les apareces tú! ¿Qué sería de ellos sin ti? ¿Acaso olvidas que detrás de toda esa gente que te escribe, que te deja comentarios, que te insulta o que te manda cartas de amor hay seres humanos? Seres humanos con corazones que laten, con pollas que se empalman, con coños que se humedecen. Tienes una responsabilidad, Beta, y no puedes fallarles". Es obvio que la vocecilla es fruto del delirio. No me considero tan importante. No me considero importante. Todo el mundo puede vivir sin mi. Yo misma puedo vivir sin mí. A fin de cuentas... ¿qué soy? Me he convertido en una especie de caricatura de mí misma, en un personaje que no sabe discernir entre lo que es real y lo que no lo es. Me he convertido en una opinadora. Tengo derecho a opinar, todo el mundo lo tiene, pero quizás haya perdido el gusto por hacerlo. No lo sé. A medida que escribo este post sigo sin tener las cosas claras.
Podría pasarme a twitter. Mucha gente lo ha hecho. Publicar telegramas de una línea. Pero yo siempre he odiado twitter, creo que los post hay que currárselos. Si Cervantes hubiera twitteado habría que ver en lo que se habría quedado el quijote. ¿Molinos o gigantes? @miguelcervan
No lo sé. Soy un mar de dudas. Por una parte pienso que los blogs deben tener una vida determinada y, a ser posible, una estructura y una lógica. El problema es que cuando tienes una vida desestructurada dificilmente puedes estructurar un blog. Pero sí, tengo claro que deben tener una vida limitada, encenderse un día y apagarse otro. Nadie es lo suficientemente interesante como para captar la atención hasta el final. Todos pasamos etapas. Puedes titular: "Yo fui un putón" y contar tu vida como tal, pero no toda tu vida. Y sí, puede que mi madre siga siendo tan idiota como cuando empecé a escribir, pero ella no ha sido la protagonista.
En este momento, lo único que tengo claro es que no quiero convertirme en una obligación. No me gustan las prisiones. El primer deber de un preso es planear la fuga. Y ya es treinta de junio.
Besos.
Beta


