martes 10 de noviembre de 2009

La escobilla

Hola,

Estoy en casa de una amiga. No es una "gran amiga" pero sí es una amiga. No nos vemos mucho. Me presenta a su chico, a su nuevo chico. Viven juntos desde hace cinco meses y me han invitado a tomar café y de paso a conocer su casa. Me entran ganas de hacer pis. Pregunto dónde está el baño y me indican. Entro. Cierro el pestillo. Me desabrocho los pantalones. Me bajo las bragas. Levanto la tapa del water y lo veo: La taza está firmada. Puaj. Tiro de la cadena pero no se va. Miro a mi alrededor. El baño en general parece limpio. Observo con las bragas bajadas aquel manchón en medio del inodoro. Debería limpiarlo porque sino pensarán que he sido yo. Saben que he entrado al baño, no tengo coartada y tengo cara de culpable. Me resigno. Busco la escobilla pero, aterrorizada, comprueblo que no hay escobilla. En Ikea las venden por ochenta y cinco céntimos pero ellos no tienen escobilla, ¡genial! No pienso limpiar eso si no tengo escobilla, yo solo he venido a tomar café y no a limpiar mierda ajena. Tengo una idea. Puede que con mi pis, con la presión adecuada en el lugar adecuado, consiga que se vaya. Me pongo manos a la obra. Me siento. Aprieto. Fracaso. Vuelvo a tirar de la cadena. Ahí sigue. Ya me lo estoy imaginando "vaya con tu amiga, mira lo que nos ha dejado en el baño". ¡Yo no he sido, eso estaba ahí, yo me lo he encontrado y no sois capaces de tener una simple escobilla en el baño con la que limpiar vuestra mierda! ¡Soy inocente, soy inocente!

Entonces me doy cuenta de que mi vida es un capítulo de Larry David.

Besos.

Beta

martes 3 de noviembre de 2009

Apocalipsis

Hola,

El 3 de febrero de 1983 El País publicaba el siguiente titular: La información sobre anticonceptivos será materia educativa en el bachillerato. A buenas horas. Supongo que era la típica mañana fría de febrero del típico jueves que estás deseando que se convierta en viernes para que llegue el fin de semana, supongo que mi madre se había puesto un par de gotas de colonia en el cuello y supongo que mi padre se había excitado al pasar por delante de alguna marquesina con película de destape, pero el caso es que esa noche los vecinos escucharon el ruido de los muelles del somier confundiéndose con los gemidos de mamá. Nueve meses después nací yo. De eso hace hoy veintiséis años. La noticia de El País también explicaba que el Consejo de Ministros había aprobado el día anterior "la despenalización limitada del aborto mediante la modificación urgente del Código Penal" así como "la puesta en marcha de un conjunto de medidas sobre planificación familiar y prevención de la subnormalidad". Tarde, demasiado tarde, ni planificación ni prevención. Dios, tengo veintiséis años.

Veintiséis años significa que estás más cerca de los treinta que de los veinte, que el ocaso está comenzando. He de prepararme para decir adiós a muchas cosas: Ya nunca ganaré Roland Garros ni participaré en las olimpiadas. No, en realidad eso no es algo que me haya preocupado nunca, pero escuchar que ya no podrás hacer algo no es fácil de asumir. Dentro de poco tendré que empezar a hacerme mamografías amenazada por el cáncer. Tendré que empezar a tomar dos comprimidos de calcio amenazada por la osteoporosis y por una fractura de cadera en pleno acto sexual. ¿El sexo? ¿Qué será del sexo? Una vez leí que las mujeres alcanzamos nuestro mejor momento sexual una vez cumplidos los treinta pero ahora me pregunto si eso lo escribió alguien con más de treinta años que intentaba darse un premio de consolación. Quizás cuando llegue a esa edad empiece a ver el sexo de un modo sosegado y a decir chorradas del tipo: no importa tanto la cantidad como la calidad. Y luego, una mañana, una cajera del Mercadona me llamará "Señora", y entonces estaré muerta (y si no lo estoy querré estarlo).

Veintiséis. Veintiséis. Veintiséis. Se supone que a esta edad una tiene que saber qué es lo que quiere hacer con su vida. Se supone que incluso una debe haber comenzado a dar pasos para conseguirlo. Odio las suposiciones. Miro a mi alrededor y la gente me adelanta, y todos van hacia algún lado mientras yo sólo voy camino de la depresión. Me veo en una mecedora tomando infusiones con galletitas danesas, sentada frente a un televisor en el que sale Torre Iglesias hablando de enfermedades. Es el apocalipsis. El milenarismo va a llegarrrr...

Besos.

Beta

lunes 2 de noviembre de 2009

La candidata

Hola,

Pensaba que había vuelto Jose Luis Moreno con nuevos episodios de matrimoniadas bajo el brazo. Pensaba que Pepa y Avelino habían sido sustituidos por Alberto y Esperanza. Pensaba que la nueva entrega de la serie comenzaría con una disputa sobre cuál es el culo que mejor encaja en el sillón del despacho del presidente de Cajamadrid. Esta mañana he leído que el ganador ha sido Rodrigo Rato. Estoy desconsolada. Ayer estuve redactando mi currículum para enviárselo a la Caja ya que creo que era un puesto que me venía al pelo. Quería ser la mujer del consenso, la que llevara la paz a los Montoyas y los Tarantos de la Calle Génova. Rato se me ha anticipado. ¡Mierda!

Creo que es demasiado tarde pero ahí va mi declaración de intenciones:

Soy una persona válida y capacitada. Se asistir a los consejos de administración sin dormirme y soy capaz de beber sin que se me dispare el dedo meñique mientras sujeto la copa de cava. Además soy clienta de Cajamadrid desde hace años a pesar de que no me han regalado ni unas tristes cacerolas. Más cosas a mi favor:

1.- No le tengo miedo a las alturas así que no será problema ocupar un despacho en la planta sesenta de la nueva Torre Cajamadrid.
2.- Me manejo bien con los cajeros automáticos.
3.- Puedo comer caviar casi a diario y, lo que es más difícil, mastico con la boca cerrada.
4.- He nacido en Madrid, como la Caja.
5.- Me gusta el verde.
6.- Nunca he matado un oso ni pienso hacerlo.
7.- Me he visto todos los programas de El Aprendiz, y se cómo usar el interfono para decir: que pasen.
8.- Puedo escribirme los discursos sola.
9.- No me importa viajar en Bussiness.
10.- En mis casi veintiséis años de vida he absorbido muchas cosas y me he fusionado unas cuantas veces, luego estoy preparada para el proceso de reordenación de cajas que se avecina.
11.- Si me lo propongo puedo tener el aspecto de una ejecutiva entrando en un garaje.


Mariano. Esperanza. En vuestras manos lo dejo. Rato está quemado y ya está bien de comportarse como dos vulgares luchadoras en bañador que se revuelcan en el barro. Soy una solución imaginativa y eficaz (anda que no soy generosa).

Besos.

Beta

martes 27 de octubre de 2009

Soitu

Hola,

Darwin es muy cruel. No me he vuelto creacionista pero Darwin es muy cruel. Acaba de explotar una bomba atómica y Soitu ha muerto. Podía haberles tocado a otros pero les ha tocado a ellos. Los débiles mueren, los fuertes sobreviven. El mundo es así. De nada te valen los años de estudio, de nada te vale el saber escribir, de nada te vale el ser aficionada a la lectura, el ver películas, el hablar idiomas. Ha explotado la bomba y te ha llevado por delante. El mundo está hecho para las Belenesesteban, para las Anarosas y para los Jorgejavieres. Ellos han aprendido a mutar y la radiación lejos de afectarles les hace más fuertes. Han chapado Soitu y, sin embargo, Telecinco sobrevive ofreciéndonos cada día toneladas de mierda que se autoregenera espontáneamente y con la que vomitar a gusto. Para curtirte no hay nada mejor que aprender a nadar en el vómito.

Ayer escuché en una entrevista que el verdadero sueño americano no es Obama, sino Bush, que lo verdaderamente increíble no es que un negro llegue a la Casa Blanca, sino que alguien con el cerebro de una almeja pueda alcanzar el gobierno de los Estados Unidos, declarar guerras e invadir países. No hay motivos para la esperanza. El BBVA prefiere negocios más rentables. Ellos saben qué es lo que se necesita para sobrevivir. Las cucarachas siempre lo saben.

Besos (a Borja, a Alberto, a Irene, a Sindo, a Guillermo y a todos los demás).

Beta

lunes 26 de octubre de 2009

La usurpadora

Hola,

Cuando te mudas a un país y pasan cuarenta años, y después de todo ese tiempo sigues sin dominar bien el idioma, no le des más vueltas, la cosa está clara: no encajas. Eso, le guste o no, es lo que le sucede a la reina Sofía, que no encaja. A pesar de eso que dicen de que los griegos y los españoles somos bastante parecidos (por el carácter mediterráneo y tal), ella no lo tiene claro, así que ha terminado pasando lo que tenía que pasar: harta de pasarse las horas muertas en palacio mano sobre mano, harta de sospechar que su marido se pega unos fiestones de campeonato con la primera corista que cae en sus manos, harta de tener que soportar las constantes preguntas de Letizia sobre lo que está bien y lo que está mal y sobre los rollos de protocolo, la reina Sofía decidió un día comprarse un ordenador y ponerse una conexión a internet de veinte megas.

Al principio se trataba de bajarse esas películas griegas que son tan difíciles de encontrar aquí, pero poco a poco se fue apuntando a chats griegos en los que poder hablar con sus compatriotas de verdad. Para ello, lo primero que hizo fue buscarse un nick que no despertara sospechas. Se puso Panayotis. Luego contó que era un alto ejecutivo de Vivartia (una multinacional griega dedicada a productos de repostería industrial y congelados) afincado en Madrid que echaba de menos a su mujer y a sus hijas que seguían viviendo en el Atenas. Finalmente ligó con una secretaria del Peloponeso llamada Afrodita.

Puede parecer fácil pero la cosa no fue sencilla. Al principio internet estaba lleno de sobresaltos. La reina no olvidará jamás el día en que, sin saber muy bien cómo, comenzaron a abrírsele pantallas llenas de pollas tras teclear las palabras "apolos desnudos". Azorada, minimizó la pantalla pero, cuando el peligro parecía haber pasado, volvieron a saltar tres pantallas rebosantes de pornografía helénica. No olvidará jamás que en ese momento llegó su nieta Leonor arrastrando a una barbie por los pelos y protestando porque quería la merienda y no olvidará jamás la cara de la joven infanta mientras le preguntaba por aquellas cosas tan grandes que tenían los señores entre las piernas.

Sin embargo un día la reina se cansó de hacerse pasar por quien no era y decidió abrirse un perfil en Facebook a nombre de Sofía Margarita Victoria Federica, es decir, ella misma. Poco a poco, y a pesar de que apenas actualizaba el perfil, le fueron surgiendo gran cantidad de amigos cibernéticos entre los que había algunos políticos conocidos, algunos periodistas y, sobre todo, mucho admirador anónimo. No sé muy bien porqué, supongo que por mi natural aversión a la monarquía, el caso es que un día me dió por proclamarme autora de aquella página mediante un post titulado "La reina y yo". Acto seguido, una de las "periodistas" aludidas, una tal Rosetta Forner, comenzó a enviar mensajes denunciando la usurpación de personalidad que supestamente yo estaba cometiendo. La tal Forner sintió que estaba desvelando un atropello, se sintió protagonista de algo importante, sintió que aquello era un gran bombazo informativo, algo casi a la altura de los mismísimos Bernstein & Woodward. Pensó que aquel era su momento y que, tras su gran descubrimiento, era muy posible que se ganara un asiento fijo de tertuliana en Intereconomía Televisión. En este mismo sentido pidió, además, que la gente bombardeara con mensajes a la emisora reclamando su presencia (ampliar la imagen pinchando en ella). "Es triste de pedir pero peor es de robar", pensó.


Y en esto la reina se sentó al ordenador. Tecleo su nombre y su clave secreta y se topó con un mensaje explicándole que su cuenta de Facebook había sido deshabilitada. Al principio pensó que se trataba de un error pero, tras varios intentos infructuosos de acceder a ella comprendió que no era así. "¿Porqué? -se preguntó-. ¿Porqué me han cerrado la cuenta, si yo no hago mal a nadie? ¿Quién me odia tanto como para no permitirme tener mi propia cuenta en Facebook? Si es que es lo que yo digo siempre: este país está lleno de envidiosos". Cabizbaja apagó el ordenador y salió al jardín.

Quizás algún día -y esto no es más que pura especulación-, en algún rastrillo benéfico, la reina se tropiece con Rosetta Forner. Quizás ese día, la "periodista" que se define a sí misma como un "hada que ha venido al mundo para enseñarle a la gente a abrir sus alas" (y esto no me lo estoy inventando, lo pone en su perfil) haga una absurda reverencia y luego le confiese a la reina que fue ella quien descubrió y denunció el facebook de aquella usurpadora que se hacía pasar por Sofía Margarita Victoria Federica. Quizás ese día, la reina finja una sonrisa y piense "esta tía es gilipollas".

Besos.

Beta

martes 20 de octubre de 2009

Números

Hola,

Jose Fernando tiene dieciséis años, acné, y una camiseta roja con el lema "Hazte oir". Su plan para la tarde del sábado diecisiete de octubre es manifestarse por las calles de Madrid. Está en contra del aborto. Cree que es un asesinato. Alguien le ha explicado que un feto de quince semanas es un ser humano, que siente y padece, aficionado al fútbol y que probablemente estudiará derecho cuando cumpla los diecinueve. Su cristiana cabeza le dice que Zapatero es un asesino de niños, una suerte de Herodes del siglo XXI. Camino de la plaza de Cibeles se le acerca una periodista. En cuanto la ve, Jose Fernando se pone en posición de defensa alertado por una voz que desde el interior de su cabeza le recuerda: "¡Cuidado Jose Fernando!, los periodistas, lo manipulan todo". Luego reconoce el capuchón de Telemadrid en el micrófono y se tranquiliza.

Le explica a la periodista que España es la reserva espiritual de occidente, que así lo dice el papa, que Bibiana Aído no sabe por dónde le da el aire, que hay que parar los pies a los socialistas, a Hugo Chávez, a Fidel Castro, a los nacionalistas y a la negociación con ETA. Luego repite que "es importante que la manifestación sea masiva, para que se den cuenta de cuál es nuestra fuerza". La periodista asiente a cada una de las afirmaciones del entrevistado como si las fuera haciendo suyas y luego despide la conexión con una sonrisa de catequesis.

Ya en la manifestación, entre consigna y consigna, se mezclan la camaradería y la rabia. Hay señoras vestidas con pieles que echan espumarajos por la boca y hay polos de Ralph Lauren. "Es una pasada. Yo creo que es la manifestación más grande que ha habido en España después de la que siguió al 23-F", explica uno. La frase "es la manifestación más grande de la historia después de la del 23-F" se ha convertido en un clásico y lo mismo sirve para la cola de la panadería que para los afectados por el ERE de la "Charcutería Alfonso".

Alguien, en un extremo, dice que ha escuchado que la concentración supera el millón de personas. Alguien, en el otro, contesta que ha oído que se están manifestando más de dos millones. Cuando ambos rumores se juntan dos y uno suman cuatro. "¡Cuatro millones! Somos incluso más que en la manifestación de después del 23-F", grita Jose Fernando alborozado.

Luego aparece una empresa que ha contado los manifestantes uno a uno y resulta que estos apenas alcanzaban los cincuenta y cinco mil.



Jose Fernando se irrita. Arremete contra la empresa, contra la tecnología, contra la ciencia y nos recuerda que la tierra es plana y que eso de que el hombre desciende del mono no es más que una de las mentiras con las que nos quiere hacer comulgar Bibiana Aído desde el Ministerio de Educación.

- El ministro de educación se llama Angel Gabilondo.
- Bueno... pero da igual.

Besos.

Beta

martes 13 de octubre de 2009

La reina y yo (actualizado)

Hola,

Todos aquellos que piensan que la esencia de la democracia está en el sufragio universal, el principio de seguridad jurídica y la división de poderes son una panda de pardillos. La esencia de la democracia se encuentra en el Facebook. El Facebook nos hace libres y el Facebook nos hace iguales. Si rebuscas en Facebook puedes encontrar desde aquella ex amiga choni a la que hace cinco años que no ves hasta una eurodiputada del PP contándote lo malo/malísimo que es Zapatero. En Facebook la gente se agrupa por tribus y cotillear en cada una de ellas es una experiencia fascinante.

Sorprendentemente, uno de los grupos más numerosos es el que forma el núcleo de rancios peperos, adictos a Intereconomía y a Libertad Digital, católicos militantes, un poquito nostálgicos del franquismo y ferreos defensores de las fiestas patronales especialmente si la cosa tiene que ver con toros. No sé si será por la famosa noche de los "pásalo", pero el caso es que los simpatizantes del PP se han organizado bastante bien en internet... hasta que he llegado yo, claro.

Un día decidí hacer un experimento que consistía en hacerme pasar por una de ellos. Me compré una corona, descargué un bote de laca sobre mi cabeza, fingí un extraño acento y me hice una foto abrazando a un animal y a un negrito hambriento. Con todo eso me abrí un perfil en Facebook a nombre de Sofía Margarita Victoria Federica, es decir, la reina de España. Como no quería que la casa real se me echara encima escribí que aquello era una página de homenaje "a la reina Sofía, la reina de todos los españoles" (rápidamente comprobaría que muchos de esos españoles no deben saber leer porque no tardaron en llegar mensajes de gente convencida que era la propia reina quien estaba detrás de aquello).


Luego comencé a olisquear por los vertederos más frecuentados por mi "clientela" y me hice "amiga" de un programa de Intereconomía llamado "El gato encerrado", que es el abrevadero donde todos ellos suelen calmar su sed retrógrada. En cuestión de minutos comenzaron a llegarme requerimientos de amistad con frases como "magestad es usted la mejor" (majestad con g, claro), "es un honor tenerla como amiga, señora", "cuánto bien nos hace a los españoles" y chorradas de ese tipo. También empezaron a aparecer dirigentes del PP como Alberto Núñez Feijó, Ana Pastor, Basagoiti, Arístegui, Ayllón, Montserrat Nebrera, y algunos periodistas de esos a quienes les gusta contrastar bien sus informaciones del tipo Javier Algarra, Luis del Pino, Román Cendoya o Rosetta Forner.

Mi objetivo era dejar que todos fueran subiéndose al autobús de la reina para, en un momento dado, cambiar la frase de "homenaje a la reina" por una del tipo "me cago en la puta monarquía" teniéndoles a todos ellos como testigos. ¿Qué harían Nuñez Feijó y Gustavo de Arístegui en una página cuyo lema es "me cago en la puta monarquía? Quería imaginarme sus caras de terror y quería imaginármelos borrando pruebas. También suponía que me iban a llover los insultos pero eso es algo a lo que estoy acostumbrada. El caso es que dejé mi fakebook de la reina dormitando, sin apenas actividad (se supone que la reina tiene cosas mucho más importantes que hacer que estar enganchada a internet... ¿se supone? ¿quién lo supone?), mientras veía cómo mi número de "amigos" iba aumentando. Comenzaron a llegarme todo tipo de mensajes. Algunos me hablaban de sus ONG´s y me invitaban a participar en ellas, otros me atiborraban el buzón de mensajes antizapatero y algunos simplemente me mostraban su emoción por haber llegado a contactar conmigo, pero eran muy pocos los que se cuestionaban que no fuera la reina en persona quien estuviera detrás de todo eso.

Entonces comenzó mi Síndrome de Estocolmo. Cuando se suponía que yo debía sacar mi varita mágica, desvelar que todo había sido un engaño y reirme de todos los pardillos que habían caído en mi trampa, comencé a sentir cierta simpatía por ellos. No por todos, evidentemente hay imbéciles integrales apuntados a el fakebook de la reina, pero sí por algunos. Y entonces comenzaron mis dudas: ¿Acaso no soy un ser tan cruel como pretendo ser? ¿Acaso soy una débil? ¿Quiere esto decir que no sería capaz de empuñar un arma y vaciar el cargador sobre un hijo de puta si éste estuviera indefenso? Estoy decepcionada conmigo misma.

Besos.

Beta

Actualización:

La tal Rosetta Forner (que es una petarda que demuestra su analfabetismo en una tertulia de Intereconomía) se ha lanzado como una loca a poner mensajes en el muro de "la reina" para denunciar que es un perfil falso (y yo se los estoy borrando). Menudo
Scoop informátivo. Menuda lince. Jajajaja

Actualización (2):

Los de Facebook han deshabilitado el perfil de la reina. Menudo disgusto deben tener en la Zarzuela.

miércoles 7 de octubre de 2009

El tigre de Chamberí

Hola,

Tengo una primicia: Gallardón se separa. Su mujer se ha hartado y ha decidido plantarle. No, esta vez no tiene nada que ver con ninguna abogada especializada en el ladrillo, esta vez todo ha sido por culpa de las olimpiadas. Mari Mar Utrera (que se llama Mari Mar porque así lo decidieron sus padres y se apellida Utrera porque es hija del ex ministro franquista José Utrera Molina, aunque no está bien que yo, precisamente yo, le recrimine a nadie por sus ancestros) era una pija del barrio de Salamanca acostumbrada a vestir en las mejores boutiques de Madrid y que tenía su casa decorada por Pascua Ortega. Hace seis años Alberto llegó a casa con un paquete.

- ¿Qué es lo que traes ahi?, preguntó ella.
- La vas a flipar cari, respondió el alcalde emocionado.

Gallardón abrió el paquete y... ¡¡tachán!! sacó un puñado de camisetas con el logo de Madrid 2012. "¡Voy a hacer que Madrid sea una ciudad olímpica!", gritó. Los días siguientes se los pasó Gallardón ataviado con aquellas camisetas. Era llegar a casa y ponerse la camiseta de Madrid 2012. Y luego las gorritas, y los llaveros, y las tazas, y las vajillas. Poco a poco el merchandaising de la candidatura fue llenando cada rincón de la casa. Al principio el fervor olímpico podía con todo y Mari Mar se dejó arrastrar. Cambió sus camisones de seda por aquellas camisetas de algodón, puso el cepillo de dientes en un vaso con el logo olímpico y se acostumbró a ver aquella llamita sobre fondo rojo por todas partes. Cuando venían invitados a casa siempre se iban con una colección de mecheros y de pins para repartir entre sus allegados. Finalmente llegó el día esperado and the winner was... London. Y Alberto no pudo disimular su cara de póker.

Un día, cuando todo aquel merchandaising casi había desaparecido del domicilio de los Gallardón, el alcalde llegó eufórico.

- ¡Cari!
- ¿Qué te sucede?
- ¡Tengo una corazonada! -gritó mientras se sacaba del bolsillo de la americana una camisetita con una mano multicolor en la que podía leerse: Madrid 2016-. Pruébatela, pruébatela.

Mari Mar se despojó de su blusa de Elena Benarroch y se puso la camiseta.

- Te queda perfecta. Y esta vez sí que lo vamos a conseguir.

La historia se repitió. La vajilla de porcelana volvió a ser arrinconada en el armario y reemplazada por una de la nueva candidatura olímpica y Mari Mar aparcó nuevamente sus camisones y volvió a ataviarse cada noche con una de aquellas camisetas que, aunque no le gustaban, ejercían un extraño efecto afrodisíaco en su marido. Cada vez que Alberto veía a su mujer con la corazonada se volvía un tigre sexual, el tigre de Chamberí, y conseguía que ella aparcase todas sus reticencias.

El viernes pasado the winner was Río de Janeiro y Alberto volvió a poner cara de póker. Su mujer le esperaba en el hotel vestida con una de aquellas camisetas mágicas para animarle pero, esta vez, la cosa no funcionó. Alberto dijo que le dolía la cabeza y, tras tomar un vaso de leche caliente, se metió en la cama. Mari Mar entendió que aquello era el fin y al día siguiente llamó a su abogado y recuperó la vajilla de porcelana.

Besos.

Beta

lunes 5 de octubre de 2009

Dudas. Deseos.

Hola,

(I)

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿De dónde saca Gallardón el entusiasmo para venderles a esos señores que Madrid merece ser sede olimpica? ¿Quién paga el jamón que devoran los miembros de la delegación madrileña en Copenhague? ¿Qué hace allí Alvarez del Manzano? ¿Han viajado en primera o en turista? ¿A quién se le ocurrió lo de la corazonada? ¿Porqué llora tanto Lula Da Silva? Son preguntas que me hago y que no sé responder.

(II)

Quiero un político para mí sola. Que me tome por tonta y me diga lo guapa que soy. Que aplauda mis ocurrencias. Que me planche la colada y que me de una subvención. Quiero un político tonto al que adocenar. Quiero que mi político se abra un facebook para poder estar en contacto directo con el resto del electorado o que, como Rajoy, tenga un videoblog. Quiero un político que aparente ser como todos los demás pero que, en el fondo, se sienta un elegido. Quiero un político que vote lo que le ordenen y que sepa twittear desde dentro de las reuniones de partido. Quiero un político que se manifieste y que disfrute llevando una pancarta. Quiero un político en mangas de camisa al que reserven dos butacas en el palco de un campo de fútbol. Quiero un político que grite en los debates de la radio. Quiero un político que me cuente lo sacrificada que es su vida y que pierda el culo por salir en los reportajes de Thais Villas en "El Intermedio". Quiero un político que cobre dietas y tenga influencias. Quiero un político que presuma de tener el móvil de Juan Luis Cebrián en su agenda de amigos. Un político que reciba cestas de navidad y jamones. Quiero un político que tenga una foto con el rey en el recibidor de su casa. Quiero un político que si vista de gente normal en las fiestas de su pueblo y que se pasee con el Financial Times bajo el brazo aunque no sepa inglés.

¿Qué coño estoy diciendo? Políticos como ese hay a montones. Puajj.

Besos.

Beta

miércoles 30 de septiembre de 2009

"Mis ojos de viajero infatigable"

Hola,

El otro día (una de esas desgracias que pasan) mientras hacía zapping me detuve en Telemadrid. La culpable fue Ayanta Barilli, la hija de Sánchez Dragó que, a pesar de los genes, tiene su punto. Por desgracia estaba acompañada del padre. Luego leí que era el estreno de un nuevo programa llamado Dragolandia o algo así. Ayanta y su progenitor charlaban amigablemente.

- ¿Te acuerdas -dijo Sánchez Dragó- del viaje que hicimos con tus nietos a Thailandia?

Ayanta le miró con cara de "papá, tanto ginseng y tanta viagra comienzan a afectarte el cerebro: no eran mis nietos sino los tuyos y, por mucho que te empeñes en ser eternamente joven y por mucho rollo tantra que te gastes, aquí el único abuelo eres tú". El amojamado presentador rectificó y trató de hacer una gracia al respecto. Luego empezó a contar el viaje a Thailandia. "Bangkok -dijo- es la segunda mejor ciudad del mundo". En ese punto tú te preguntas cuál será la primera: ¿Nueva York, quizás Londres, Roma, París, Berlín...? Entonces terminó la frase: "la segunda después de Laos". ¿Laos? No te tires el rollo Fernando, que da igual, que nos vas a seguir pareciendo un gilipollas. ¿De verdad ha dicho Laos?

Sánchez Dragó es de esos que te explican que él no es un turista, sino un viajero, uno de esos que empiezan a contarte sus batallitas con frases como "mis ojos de viajero infatigable...". Pero no. Resígnate. ¿Tú cómo llegas a los sitios... a nado o en avión, como todo el mundo? Entonces, por mucho que te empeñes, eres tan turista como el resto de los mortales e incluso tiendo a pensar que abres tu correspondencia con una espada en miniatura en la se lee: "Recuerdo de Toledo".

El programa continúa y nos ponen un vídeo del presentador en Thailandia. Habla sobre la cercanía de la gente, sobre las relaciones humanas, sobre el yin y el yang y sobre alguna que otra monserga parecida. Luego aparece descendiendo del taxi en la puerta del Hotel Oriental, un hotelazo de cinco estrellas donde ha reservado una suite de lujo a cuenta de todos los madrileños. "En éste mítico hotel -explica-, las suites conservan los nombres de las personalidades que un día se hospedaron en ellas. Yo he reservado la Joseph Conrad, un lugar por el que ha pasado un gran número de escritores famosos y que ahora acoge al último de todos ellos: Dragó". Siento unas inmensas ganas de vomitar.

Luego le vemos entrando en la habitación, cogiendo un libro, y haciendo como que lee. Eso sí que no, Fernando. Ahí te hemos pillado. Cuando alguien entra en una suite como la "Joseph Conrad" del Hotel Oriental de Bangkok, lo primero que hace no es ponerse a leer en la cama sino abalanzarse sobre el minibar y, en tu caso, con mucho más motivo. No me creo nada de este programa. Vuelvo a zappear.

Besos.

Beta

miércoles 23 de septiembre de 2009

Caballo de Troya

Hola,

Lo he intentado. Tengo venticinco años y durante todo este tiempo he tratado de mantenerme al margen. Me ha sido imposible. Por mucho que yo cambiaba de canal cada vez que aparecían en la televisión, ellos siempre se las arreglaban para volver. Hitler equivocó el objeto de su exterminio, los judíos eran inocentes pero los periodistas deportivos no. Les detesto, les aborrezco, les escupo a la cara casi tanto como si fueran tertulianos de Donde estás corazón pero a ellos parece no afectarles. Han aprendido a aclimatarse y se han inmunizado contra el veneno. Son indestructibles, son como las cucarachas. Llegada a este punto no me queda otra alternativa que cambiar de estrategia. Mi misión es destruirles y voy a hacerlo desde dentro. Soy un caballo de Troya, un virus que les irá socavando despacio hasta que no les quede más remedio que doblar las rodillas, arrepentirse y morir.

Me han ofrecido escribir en Femme Fatale, una revista para lesbianas. Yo me he descolgado diciendo que sí, pero que me gustaría escribir de... deportes. Se han mirado un poco perplejas pero les ha parecido una buena idea.

Sé que será duro, sé que es posible que incluso tenga que verme algún partido de fútbol, pero estoy preparada. Sé que tendré que bucear hasta un submundo en el que la gente se viste con bufandas y camisetas de colores, un submundo donde personajes como Guti concitan la admiración colectiva. Se me pone la piel de gallina solo de pensarlo. Pero tengo esperanzas, mi misión es reconducir al rebaño, dirigirle hasta un acantilado y ver cómo se despeñan desde cien metros de altura como los pinguinos del anuncio de mixta.



Deseadme suerte. El mundo me lo agradecerá.

Besos.

Beta

Pdta: Os pondré al tanto cuando comience a colaborar con ellas (creo que será en octubre).

lunes 21 de septiembre de 2009

Crisis

Hola,

He ido al mercado. Me gusta ir al mercado a pesar de que las viejas se me intentan colar y de que el de la pollería me mira con cara de "ven y mira qué género más fresco te tengo aquí guardado debajo del mostrador". Mis puestos favoritos son las pescaderías. Me gusta ver a los pececitos con sus bocas abiertas y sus ojitos saltones. Además he aprendido que para que un pescado esté bueno las agallas deben estar rojas y los ojos no tienen que darte la sensación de que el pez ha tenido cataratas. Decidir qué comprar es todo un dilema. Las doradas y las lubinas no me acaban de convencer porque me parece que no tienen personalidad. Son todas iguales, alineadas como soldados en una parada militar. Las pescadillas no me gustan demasiado porque muchas tienen ladillas, quiero decir, anisakis. El salmón está bien pero suele venir sin cabeza y a mí no me gustan los pescados que no son capaces de mirarte a los ojos. No sé, no me fio de ellos. Las sardinas son puro proletariado y, después de manifestarse, te dejan un olor en la cocina que no se va en semanas. Así que he ido al mercado y me he lanzado al mundo del crustáceo.

- ¿Eso que es?
- Buey de mar.
- ¿Y porqué sólo cuesta 5,99?
- Porque está de oferta.
- ¿Y cómo se hace?
- Como está vivo lo metes en una cazuela con agua fría y sal. Cuando empieza a hervir cuentas catorce minutos y ya está.
- (Sí, todo lo vivo que tu quieras pero no se mueve nada) Vale, pues me lo llevo. Y ponme también unos mejillones.

Llego a casa, saco la bolsa de la compra y ante mis perplejos ojos se produce la resurreción del buey. Primero parpadea, luego hace pompas y mueve las patitas.

- ¿Pero qué es eso?
- Un buey de mar que acaba de resucitar.
- ¡Se mueve!
- Sí, es alucinante.
- Me está mirando.
- Eso es porque vas en bragas.

Entonces el buey de mar se arranca a hablar: "Perdonen que interrumpa esta conversación pero ¿alguien podría decirme en qué dirección queda el mar más cercano?"


Nos miramos perplejas. Lo tiene jodido, Valencia queda a más de trescientos kilómetros y además yo he pagado por él y no pienso dejarle ir.

- ¿Y nos lo vamos a comer?
- Claro.
- A mí me da pena. Espera que le pongo un mejillón a ver si juegan juntos.


- Deberíamos ponerle un nombre... no sé, Lázaro quizás, ¿no dices que ha resucitado?
- No pienso ponerle nombre a un animal que nos vamos a comer.
- Lazarito bonito, ven con la tita Mari.
- Tu estás "pa allá".

El buey mira a su alrededor con desconfianza. Enseña sus pinzas amenazadoras pero sus movimientos son torpes. Le alcanzo por detrás y le meto en la cazuela de agua salada.

- ¡Tita Mari, tita Mari, qué hace esta loca! ¡Haz algo!

Le explico que no es nada personal, que es puro darwinismo, que tengo la suerte de pertenecer a una especie que ha sabido evolucionar mientras él, sin embargo, se ha quedado en el pleistoceno. Enciendo el fuego, el agua se calienta y el animal comienza a ponerse colorado.

- No puedo ver esto.
- Nena, esto no es nada al lado de El Anticristo de Lars Von Trier.
- No tienes sentimientos.
- Sí tengo. Tengo sentimientos... y hambre.

Las últimas palabras del buey son: "me cago en la puta crisis". Tiene razón, en las crisis siempre hay quien gana y quien pierde. A él se le acaba de llevar por delante pero yo, gracias a esta inflacción negativa, estoy delante de un plato de marisco.


El calor ha hecho que se le caigan las patas. Intento no pensar en ello. No soy judía, no pienso sentirme culpable. La "tita Mari" tampoco. Si me descuido me deja sin nada.


Después de esto, de postre, media tableta de chocolate.

Besos.

Beta

lunes 14 de septiembre de 2009

Ciencia al cubo

Hola,

Mi "prima" América, que de ciencia sabe un rato, me hace llegar un curioso estudio publicado por la prestigiosa revista Science Connection. El estudio narra el experimento realizado con tres diferentes primates puestos ante una situación similar.

El primero de los primates es un Mandrillus Sphinx procedente de Guinea al que se introduce en una cabina en la que unicamente hay dos objetos: un tetrabrik con zumo de plátano (con la fotografía de un plátano en la caja) y unas tijeras.

El segundo de los primates es María Dolores de Cospedal, a quien se introduce en una cabina idéntica a la del mandril pero en su tetrabrik aparece la foto de un rodaballo salvaje con ratatouille de verduras y salsa cabernet sauvignon de piñones (que fue uno de los platos que se sirvieron en su reciente boda). Además del tetrabrik la Cospedal también dispone de unas tijeras.

El tercer primate es José Blanco. Dispone de un tetrabrik con la foto de un pulpo a feira y, al igual que sus compañeros de experimento, unas tijeras.

El Mandrillus Sphinx observa el tetrabrik con atención. Lo coge en sus manos. Lo huele. Hace ademán de querer coger el plátano de la fotografía sin darse cuenta de que no es más que una imagen. Luego inspecciona las tijeras. Se pincha accidentalmente con ellas y las lanza al suelo con rabia. Vuelve a coger el tetrabrik. Lo araña. Se rasca la cabeza. Arroja el tetrabrik contra los cristales de la cabina llevado por un sentimiento de frustación. Pero el deseo de comerse el plátano es mayor y recoge nuevamente el tetrabrik. Intenta pelarlo como si se tratara de un plátano verdadero y, finalmente, casi de un modo accidental, logra hacer un pequeño orificio en el envase por el que succiona todo el zumo del interior. Una vez que se ha bebido todo el líquido eructa y deja caer el tetrabrik vacío al suelo. Se hace una paja. En todo el proceso ha invertido siete minutos y venticuatro segundos.

En la cabina número dos María Dolores de Cospedal observa con extrañeza la caja. La inspecciona. Hace lo mismo con las tijeras. Se lleva las tijeras al oído como si tratara de escuchar algo en su interior. Se rasca la cabeza. Abre y cierra las tijeras con cara de asombro. Se sienta sobre el tetrabrik y sigue jugando con las tijeras. Se incorpora. Examina la cabina en busca, posiblemente, de micrófonos ocultos. Al no encontrar nada pone cara de resignación. Parece haberse olvidado del tetrabrik y de las tijeras. Emite sonidos incomprensibles y gimotea como si fuera a llorar. Se pone de rodillas en el suelo e intenta dar la voltereta sin conseguirlo. Al intentarlo, la falda que viste no impide que todos podamos ver las bragas de punto que lleva puestas. Se tumba en el suelo, pone su cabeza sobre el tetrabrik y se queda dormida. Ha invertido treinta y cinco minutos y no ha conseguido abrir el tetrabrik.

En la tercera cabina José Blanco mira el tetrabrik como si se tratara de una bomba que puede estallar en cualquier momento. Se aproxima lentamente a él y le da una patada. No explota. Vuelve a aproximarse con cara de curiosidad. Le da un ligero empujoncito esperando alguna reacción por parte del tetrabrik que, evidentemente, no se produce. Luego lo coge. Se lo aproxima a la nariz. Lo huele y lo observa con sus ojos miopes. Pasados once minutos identifica el pulpo de la fotografía y parece excitarse. Escudriña la caja sin llegar a ninguna conclusión. Comienza a lamer la fotografía del pulpo a feira. Lame cada vez con mayor convicción. Cuanto más lame más exultante parece. Tras quince minutos de lametones abraza el tetrabrik y emite un gruñido que, gracias al potente traductor primate/humano humano/primate diseñado por el semiólogo austriaco Günter Reinhardt Strauss, sabemos que significa "mi tesoroooo". Muestra los colmillos en actitud defensiva y esconde el tetrabrik entre sus manos. Duración del experimento cincuenta y siete minutos y catorce segundos.

Según la prestigiosa revista Science Connection el Mandrillus Sphinx fue el único de los tres primates analizados que consiguió comerse el contenido del tetrabrik (y eso que previamente al experimento todos ellos habían sido sometidos a cuatro días de ayuno absoluto).

Este y otros interesantísimos experimentos científicos (un poquito más serios, la verdad) podéis escucharlos en Ciencia al Cubo, el estupendo microespacio de América en Radio 5.

Besos.

Beta

miércoles 9 de septiembre de 2009

¿Manicura o suicidio?

Hola,

Hoy tocaba un post con imagen y encuesta, pero la foto en cuestión lleva dos días en todos los periódicos y me han entrado dudas. La imagen en cuestión es esta.


Y la pregunta era si se podía entonar la internacional, puño en alto, cuando se lleva hecha la manicura francesa. Mi opinión es que no se puede, pero no tanto por el puño como por la manicura, que me parece de un "belenestebanismo" atroz, ¿mentiendes Aido?

Lo de Leyre Pajín resulta básicamente curioso ya que, evidentemente, no está cantando la internacional sino Europe´s living a celebration con la esperanza de conseguir los clásicos doce puntos de Portugal en Eurovisión.

Pero claro, resulta que ayer aparece Lady Juanetes...


... y empieza a desvariar, y me trastoca los planes. Porque ahora, más allá de manicuras, mi única duda es ¿cuál es el mejor método para suicidarme?

Besos.

Beta

lunes 7 de septiembre de 2009

El financier

Hola,

Se ha casado la Cospedal, y lo ha hecho en un cigarral toledano. ¿Qué coño es un cigarral? ¿Un sitio donde se fuma? El diccionario me lo aclara:

cigarral.
(De cigarra).
1. m. Casa de recreo y huerto que la rodea, en los alrededores de Toledo y con vistas a la ciudad.


Creo que si alguna vez me casara no sería en el campo. El campo forma parte del mito de los orígenes pero ya se sabe que a mí los orígenes no me interesan nada. Creo que el ser humano hizo bien abandonando el campo y creando ciudades en las que vivir. El denostado asfalto es muy cómodo para andar (siempre que no esté Gallardón cerca, claro). Además el campo está lleno de bichos y yo no soy como Dalí, a quien le gustaba que las moscas se le posaran en el bigote. El campo es una horterada. Dalí era un hortera. Y la Cospedal otra.

En El País publican el menú de la boda. Corto y pego:

"El menú nupcial ha tenido como primer plato una vichychoisse con calabacines rellenos de queso y langosta; de segundo, un rodaballo salvaje con ratatouille de verduras y salsa cabernet sauvignon de piñones y un financier (pastelito) de almendras con crema de queso fresco y fresas del bosque. De postre, mousse de chocolate blanco y crema de helado, y la tradicional tarta nupcial. Todo ello regado con vino blanco Viñas del Vero Gewurztraminer y tinto Summa Varietalis".

¿Esto es un menú o un parte de guerra?

- ¿Servimos ya el pescado, señora Cospedal?
- El pescado no, el rodaballo salvaje.
- ¿Y el financier?
- El financier es mi marido, que se dedica a ese mundo.
- No señora, me refiero al pastelito de almendras con crema de queso y fresas del bosque.
- ¿De qué bosque? Si me das la información, al menos, dámela completa.

¿Ustedes dejarían que esta panda de relamidos decidieran sobre la educación de sus hijos? ¿Dejarían que decidieran cómo ha de ser el mundo que a todos ustedes les toca habitar? A mí me recuerdan a los protagonistas de "El ángel exterminador". No sé porqué.

Besos.

Beta

jueves 3 de septiembre de 2009

¡¡Cosmogonía!!

Hola,

Me río. Me parto. Me descojono. Un día un tipo llamado Jacobo Zabludowski llegó hasta Port Lligat con la pretensión de entrevistar a Dalí. El pintor, a quien la publicidad gustaba tanto como a un tonto una tiza, accedió al encuentro. He aquí el resultado.

Varias cosas:

1.- Este es el primer caso de "paparazzi tomatero", el primer caso de un entrevistador inasequible al desaliento, de esos que utilizan el micro como un arma defensiva ante la que se les viene encima.
2.- Increíblemente, el tal Zabludowski, consiguió hacer carrera como periodista y, con el paso de los años, se convirtió en el presentador estrella de los informativos de Televisa.
3.- Zabludowski es una muestra más de que el Darwinismo tiene sus fallas, y que, en ocasiones, los débiles mentales, los incapaces, el individuo más débil de la manada, consigue sobrevivir a otros que aparentemente parecerían más fuertes.
4.- A Dalí se le iba la pinza.
5.- Atención a la observación de Zabludowski cuando, transcurrido un minuto cuarenta y cinco segundos del primer video, Dalí comenta que la fuente de su genio se encuentra en "la estructura molecular del ácido desoxiribonucleico", es uno de los grandes momentos de la televisión mundial y no exagero un pelo.



Por si no ha sido suficiente aquí va la segunda parte. Atención a la pericia de Zabludowski cuando Dalí se lo intenta quitar de encima transcurridos minuto y medio de video. Y sobre todo, atención en el minuto siete cuando el audaz Zabludowski, que acaba de reconocer que él, inteligencia poca, realiza la pregunta: "maestro ¿en qué se realiza mejor su genio? ¿en la pintura? ¿en la escultura? ¿en el grabado?".



Y Zabludowski el "tangólogo", que no se rinde.



No me deis las gracias.

Besos.

Beta

lunes 31 de agosto de 2009

Lars

Hola,

Cuando eres una adolescente con problemas y te topas con un tipo enigmático, nacido en Copenhague, que pontifica sobre la culpa y la autodestrucción, lo más probable es que acabes rendida a sus pies, comiéndole la polla y pensando que lo que más deseas en el mundo es ser sacrificada en un altar, delante de una pandilla de alcohólicos que leen versículos de la Biblia y te miran con ojos de conmiseración.

Así fue. Me enamoré de Lars Von Trier después de ver Rompiendo las olas y creo que si la viera mil veces, mil veces me volvería a pasar lo mismo. Luego, con Bailando en la oscuridad alcancé el éxtasis y con Dogville levité. Sin embargo nuestro amor no fue fácil. Lars es como uno de esos novios que te da mala vida, con un punto de macarra violento, aficionado al maltrato psicológico y que, a veces, hace cosas que te resultan incomprensibles. Pero cuando te pone patas arriba hace que se te queden los ojos en blanco y el corazón te palpite a doscientas pulsaciones. Sabe cúal es su poder y sabe cómo utilizarlo.

Hace unos meses se presentó en Cannes diciendo que era el mejor amante del mundo. Tras pronunciar esta sentencia se escuchó una risotada en la sala: Eran Boyero y Hermoso, los críticos de El País en el festival.

Boyero y Hermoso son, en realidad, cuatro personas: ellos dos y sus respectivos egos. Cuando viajan en avión y en tren ocupan dos butacas cada uno (dos para ellos y otras dos para sus egos). Por eso cuando Lars se definió como "el mejor director del mundo", Boyero y Hermoso se escandalizaron y comenzaron a gritar: "¡Qué te has tomado, Von Trier! Menuda infancia debiste de tener para haber acabado tan trastornado. Creído, que te lo tienes muy creído". La gente les miarba casi con la misma perplejidad con la que miraban al propio Von Trier después de haber asistido a la proyección de Anticristo.

Leí las reseñas de la película y creí que era muy probable que el mejor amante del mundo hubiera tenido otro gatillazo. Pero entonces apareció Jordi Costa: "Es sublime, es sublime -repetía-. ¿Porqué nadie habla de la belleza cuando se refiere a Anticristo?". Creía que la cabeza me iba a estallar así que me no me quedó más remedio que meterme en el cine.

(Atención spoiler)

Entro en el cine y no soy más que un vulgar pato. De repente Lars me abre la boca, me enchufa un tubo y me hace engullir el "Lascia ch´io pianga" de Haendel, mientras Willem Dafoe y Charlotte Gaisnbourgh follan an blanco y negro. Resultado: He dejado de ser un triste pato y ahora soy un exquisito foie por el que se pelean los mejores gastrónomos del reino.



Jordi tenía razón, ¿porqué no hablan de belleza cuando se refieren a esta película? La respuesta no tarda en llegar: Lars manda a Dafoe y a la Gainburgh a una casa perdida en el campo y comienza el delirio. Hay zorros que hablan, clítoris que se amputan, piernas que se perforan con un taladro para colocarlas un piercing de treinta kilos a modo de grillete, penes que escupen sangre... me imagino a Bollero y a Hermoso tapandose los ojos para no contemplar un espectáculo tan abominable mientras Jordi engulle palomitas con los ojos como platos intentando no perderse ni un segundo. No he entendido Anticristo.

(...)

Besos.

Beta

miércoles 19 de agosto de 2009

Atletas

Hola,

(En el capítulo anterior...)

Nuestra alegre protagonista (o sea, yo) vive reptando por el suelo y se esconde debajo de la mesa del comedor. Desde allí hace zapping con el mando a distancia...

* * * * *

- Pero... pero ¿qué mierda es esta? ¿Más deporte?

En Alemania se celebran los campeonatos del mundo de atletismo. Nuestra protagonista (o sea, yo) no entiende mucho de la materia, pero está dispuesta a aprender. En la pantalla un atleta vestido de amarillo hace monerías cuando se siente enfocado por la cámara. Se llama Usain Bolt. Suena un disparo y todos se ponen a correr como si fueran pandilleros descubiertos por la policía cuando se disponían a repartirse el botín de un atraco. El cometarista grita enloquecido "¡¡Nueve cincuenta y ocho!!", y alguien comienza a escribir un artículo sobre los límites del ser humano para el periódico del día siguiente.

Nuestra protagonista (o sea, yo) piensa que el deporte es insano y altamente peligroso, pero cuando vió "Los cuatrocientos golpes" pensó que le hubiera gustado ser Antoine Doinel corriendo en busca del mar y haber tenido alguna vez su mirada al llegar hasta la orilla. Nuestra protagonista también ha visto "La soledad del corredor de fondo" y se siente atraída por aquellos a quienes les ha tocado perder y corren hacia ninguna parte para escapar de sí mismos.

No sé mucho de deportes pero soy capaz de darme cuenta de la enorme diferencia que hay entre cobrar una beca por correr mil quinientos metros en menos de 3.35 y tener milmillonarias cuentas corrientes en el Banco del Espíritu Santo por meter goles en un campo de fútbol. Puede que el atletismo termine gustándome.

Besos.

Beta

lunes 17 de agosto de 2009

Gusano soy

Hola,

Soy un gusano que repta por el suelo de mi casa buscando una baldosa fría que me sirva para combatir el inmenso calor del agosto de Madrid. Vivo debajo de una mesa, alejada de la luz del sol, y miro con recelo a los humanos que pasan a mi alrededor. Varias veces al día alcanzo a meterme en la ducha, me acurruco en una esquina y dejo que el agua fría me golpee incansable la cabeza, me resbale por el cuerpo y consiga rebajar en un par de grados mi temperatura corporal. Me alimento a sorbitos de diferentes tipos de hielo. Tengo el cerebro licuado y no soy capaz de pensar. El ordenador es un siniestro artefacto que desprende una brisa sahariana que amenaza con terminar con mi vida. Estoy en modo hibernación y, viendo al montañero que la palma estos días en el Himalaya víctima de la congelación, siento que el mundo está mal repartido. ¡A las barricadas!

Beta

lunes 10 de agosto de 2009

Diario de un superhéroe (2)

Hola,

"Tiene que estar por aqui. Tiene que estar por aquí". Son las cuatro de la madrugada. Ana duerme debajo de un antifaz y Jose se siente seguro al saber que no será descubierto. Cierra el pestillo del baño y comienza a rebuscar en los armarios. "Tiene que estar por aquí, tiene que estar por aquí". Finalmente lo encuentra. Es un botecito de aceite Johnson que Ana utiliza después de sus baños. Jose se quita la parte de arriba del esquijama y se observa en el espejo. Aprieta los puños y hace fuerza intentando que se le marquen los pectorales. "Es por el vello. El vello hace que los músculos no se marquen com o debieran. Tendría que afeitarme el pelo del pecho..." No se lo piensa dos veces. Se embadurna de espuma y se pasa la maquinilla. Cuando está a medias se detiene en seco porque cree haber escuchado un ruido. "¿Se habrá despertado Ana? No puede pillarme aquí, con el pecho a medio depilar". Contiene la respiración y agudiza el oído: Nada. El susto ha pasado, ella parece dormida. Jose termina lo que ha empezado y luego se observa en el espejo. Mejor. De repente una idea maligna atraviesa su cabeza. Se baja los pantalones y se observa el miembro flácido. "Dicen que si te lo depilas parece mayor", piensa. Duda qué hacer. "De perdidos al río. Ya que hacemos las cosas hagámoslas bien". Se embadurna sus partes de espuma de afeitar y procede. Lo hace cuidadosamente. "No queremos que se produzca una desgracia. ¿Los huevos también? No influyen en el tamaño pero si no me los depilo queda raro. Cuidado Jose, cuidado. Un movimiento en falso puede ser fatal". Se limpia los restos de jabón con una toalla para evitar el ruido del grifo. Intenta excitarse para ver hasta donde llega la mejoría pero tiene miedo de que Ana se despierte y no consigue concentrarse. Recuerda que por el salón de su casa anda rodando un ejemplar del Qué me dices en cuya portada sale una exconcursante de Gran Hermano en bikini. "Eso es lo que necesito". Abre la puerta del baño. Escucha en busca de un ruido sospechoso. Nada, de momento está a salvo. Camina de puntillas por el pasillo. Llega al salón, coge la revista y regresa apresuradamente hasta el cuarto de baño donde vuelve a atrincherarse. Empieza a tocarse frente a las páginas de la revista mientras susurra el nombre de "Fresita". Cierra los ojos y se imagina follándosela salvajemente. El jadea y ella deja escapar de la boca un lánguido: "presidente, Salou es tuyo". Finalmente se empalma. Se inspecciona en el espejo. "Me llamo Jose, pero todos me llaman Superpolla -dice guiñándole un ojo a su propia imagen-. El aceite, falta el aceite". Se embadurna de aceite Johnson y posa, una vez más, mirándose los biceps y los pectorales. Vale que todavía no se me marcan mucho, pero este es un proceso largo y yo no soy de los que se asustan. Soy fuerte y tengo voluntad. I´m the king of the world".

- ¿Jose, estás ahi?
- (...)
- Jose, ¿qué haces ahí encerrado a estas horas?
- Ejmm... ahora salgo cari. Vete a dormir, que ahora salgo.

Aznar se sienta en la taza del water con la cabeza entre las manos y suspira sintiéndose incomprendido.

(Continuará)

Besos.

Beta