sábado, 25 de febrero de 2012

Españoles, habla Iñaqui Urdangarín

Hola,

A las once y diez Iñaqui Urdangarín ha entrado en el juzgado. Apenas cuatro horas después aquí están sus declaraciones. No me déis las gracias, dadme un Pullitzer.

Tengo una familia que alimentar. Cinco hijos que cada mañana me miran con cara de ¿esto es todo lo que hay para desayunar? Mi mujer no atiende a las labores de la casa. Desde antes de que nos casáramos me dejó claro que ella no sería jamás la cenicienta. Y yo le prometí fidelidad ante Dios y ante los españoles. Todos ustedes pudieron verlo, hicimos un 23 por ciento de share. Durante todos estos años he visto cosas. He visto pasar dinero por delante de mí y me he resistido a cogerlo. Mi vida era como una partida de monopoli. Iba a los sitios y pagaba con tickets. ¿Sabe usted lo duro que es tener que pagar en un restaurante con tickets de comida mientras todo el mundo utiliza sus tarjetas platino? Yo no soy más que un jugador de balonmano. Hay quien quiere ver otras cosas pero eso es algo que yo no puedo controlar. A mí me hubiera gustado veranear en Soria. Siempre se lo dije a Marichalar, "te envidio por eso", le dije, pero a mí me hicieron duque de Palma. Pusieron un timón de barco entre mis manos y me arrojaron al océano. No pude hacer nada para impedirlo. No soy un rebelde, lo reconozco. Mi educación no ha sido esa. Jamás puse un pie en la escuela pública. Me enseñaron a ser obediente, a aceptar el destino como viniese, a creer en Dios. Lo que hice lo hice por él. Nadie me dijo que aquello estuviera mal. La gente se acercaba a mi y me pedía favores. Yo era... el yerno bueno. No podía defraudarles. Acepto lo que me ha sucedido pero mentiría si dijera que conocía todas las implicaciones de mi cargo. Ya le he dicho que no soy más que un jugador de balonmano, y no demasiado bueno. Soy bueno en defensa, sí, pero en ataque... se me iban todas fuera. Nunca he tenido malicia. Cuando tenía que tirar un penalty era incapaz de engañar al portero contrario. Miraba al lugar por donde iba a tirarlo, soltaba el brazo y fallaba. Todos fallamos. El ser humano es falible. Dios no. Pero yo no soy Dios, nunca he jugado a serlo. ¿Puede darme un vaso de agua?

Matas era un buen hombre. Había sido ministro, ¿cómo iba yo a desconfiar de él? Cada vez que me reunía con él, a la salida, me encontraba con un puñado de billetes en los bolsillos. Yo no sabía cómo habían llegado hasta allí. Lo suponía pero no tenía la certeza. Tenía sospechas pero nada más y nadie puede ser condenado por sospechas. Además, lo que sí le puedo decir, es que era un hombre volcado con su comunidad. Todo lo que hacía lo hacía por las Baleares. Enriqueció a las islas. Pero las islas no son más que un ente abstracto. Para enriquecer a las islas había que enriquecer a personas concretas, personas que se prestaran a ello. ¿Yo me presté? Quizás, pero no lo hice por mí, lo hice por las islas. Puede que el dinero me lo diera a mí pero yo estaba dispuesto a devolvérselo a la comunidad gastándomelo en las islas... al menos una parte. Sí, también nos compramos el palacete de Barcelona pero, a fin de cuentas, Barcelona también forma parte de España y yo reinvertí mi dinero en España, aposté por ella, intenté dar credibilidad a un país que lo estaba pasando mal. Es cierto que tengo una casa en Washington, no lo voy a negar, pero ¿acaso no vivimos en una aldea global? Sí Wall Street estornuda todos nos resfriamos, eso es así. O al menos así lo veo yo, que no soy más que un humilde jugador de balonmano. Y si quieres que te tomen en serio tienes que estar en los lugares importantes, por eso nos mudamos a Washington.

El rey estaba al corriente de mis actividades. Al principio siempre me preguntaba. "¿Qué tal con Cristina?", me decía. Daba igual cuál fuera la realidad, mi respuesta ante aquella pregunta sólo podía ser que las cosas iban bien. En realidad así era, yo soy un jugador de balonmano, un deportista, y eso era lo que la infanta necesitaba. Puede que algunas veces fingiera, pero puedo garantizarte que en el noventa por ciento de las ocasiones aquella cara no era la de alguien que estuviera fingiendo. He conocido a muchas mujeres, bueno a alguna mujer, y sé de lo que estoy hablando. A su majestad había que darle lo que necesitaba. Bastantes problemas tenía ya con sus otros dos hijos. En cierta medida nosotros éramos su refugio, su esperanza de que las cosas podían salir bien. Y eso no es gratis. Tener satisfecho a un rey (y a una reina, porque la reina era aún más exigente que él) es una labor muy ardua que no puede hacer cualquiera. Me acuerdo de un partido contra Francia donde nadie daba un duro por nosotros. Ellos eran los campeones y nosotros éramos un grupo de jóvenes con ilusiones. Ganamos 21 a 18 y todos aquellos que confiaron en nosotros se vieron recompensados. Aquí se trataba de lo mismo, de ganar el partido. Y lo ganamos. Cuando su majestad quería un nieto ahí estábamos nosotros para dárselo. Cuando quería una pizza yo no tenía ningún problema en levantar el teléfono y llamar a la embajada italiana para que nos pidieran una. Estuve cuando se me necesitó. Nunca me escondí. No pienso hacerlo ahora. Sí, me pidió que dejase mis actividades pero sólo lo hizo una vez... y con la boca pequeña. Usted sabe, a veces decimos cosas que en realidad no sentimos. Puede que su cabeza le dijera que me pidiera aquello pero, desde luego, su corazón no, y yo no soy nadie para ir en contra de los deseos de su majestad.

Los periódicos tienen que sobrevivir. Acaba de cerrar el diario Público. ¿Es eso lo que queremos? Tienen que vender papel y a veces no es fácil rellenar tantas páginas. Sé que estoy pagando un precio por ser quien soy, sé que no se me trata como a un imputado más, pero no me importa. Creo en la justicia de este país y creo que los jueces no están ahí para condenar a hombres buenos. Los jueces tienen que perseguir el delito y tenemos que apoyarles en su complicada misión. Yo, por mi parte, solo puedo ofrecer mi colaboración. Eso es lo único que tengo, mi colaboración y, quizás, algo de dinero, pero nada más. No tengo más. Soy una persona transparente, tengo el techo de cristal. Siempre me han gustado los descapotables. ¿Sabe usted lo que cuesta un Mercedes CLK descapotalbe? Es fácil hablar sin saber. Eso es lo que hacen los periodistas. ¿Porqué se cree que he venido a declarar en un utilitario? Estoy aquí para facilitar las cosas, a usted, señoría, y a todos los medios que están esperándome ahí afuera con sus flashes. ¿Puedo irme ya?

Besos.

Beta

16 comentarios:

sandrivalez dijo...

Joder,qué buena eres...

Anónimo dijo...

Sembrada

Más claro, agua dijo...

Urdangarin, con la toga al cuello...

tinejo dijo...

Ojalá disfrutáramos de una declaración regia tan... sincera? Muchas de tus afirmaciones las ha compartido su cerebro en varios momentos, eso seguro. Pero hoy ha tenido que testificar el actor encorbatado, el que va a intentar salvar no sólo sus principescas posaderas, sino la estabilidad de la empresa Borbón S.A.

http://casaquerida.com/2012/02/24/el-desolador-funeral-publico/

El gordo sentimental dijo...

¿Quién necesita El País?

CuriosaHistoria dijo...

Tremendo

Anónimo dijo...

eres la repera.. qué bueno!!

El Pinto dijo...

Parte del problema está en manos de lameculos:
http://el-pinto.blogspot.com/2012/02/hurtangarin-el-inocente-y-sus-lameculos.html
muy buena tu propuesta

Javier Huertas dijo...

Me conmueve profundamente. ¿No sabrás si hay alguna cuenta corriente para solidarizarse con su pesar? Si la descubres, házmela llegar y le mandare algunos euros en B. ;-) Genial tía!!!

don Gerardo de Suecia dijo...

Mi madre también....

Verónica dijo...

jajaja un realidad!!!

besos

Luna Roi dijo...

Pobre. Y seguro que la infanta ni se la chupa. Y tiene que ir de putas, con los riesgos que conlleva. Y ninguna da factura, ni siquiera un albarán.

ana dijo...

No es por nada, pero Iñaki es escribe con K ;)
Creo que un miembro de la Casa Real no debería meterse en esos berenjenales, no entiendo cómo gente que tiene la vida resuelta, viven de lujo y no escasea de nada, puede llegar a "pecar" de esa manera, con mujer, 4 niños y la imagen de la monarquía española a sus espaldas...
Por cierto, además de correctora y editora de textos, soy diseñadora gráfica y estoy empezando con el diseño y desarrollo web:

http://limpiezaslaspalmas.info
http://cr-services.es
http://wikaservices.net
http://recetasytrucos-cocina.blogspot.com

y me encantan estos foros de debate.
Un saludo

Z dijo...

"Eso es lo único que tengo, mi colaboración y, quizás, algo de dinero, pero nada más. No tengo más. Soy una persona transparente, tengo el techo de cristal. Siempre me han gustado los descapotables. ¿Sabe usted lo que cuesta un Mercedes CLK descapotalbe? Es fácil hablar sin saber."

Me quito el sombrero.

UN BESO dijo...

Pero es que alguien se cree que va a ir a la cárcel??

Iñaki Young dijo...

Iñaki se escribe con K de Kilo, que la K es una letra del alfabeto español también. Creo que todos tenemos ya cierta edad para saber que no todo lo que tiene la letra K tiene porque ser vaco, hombre.