jueves, 14 de enero de 2010

Yael, de profesión taxista

Hola,

En este preciso instante, un senegalés llamado Yael, conduce un taxi por Manhattan pensando que todas las españolas somos unas zorras cachondas hambrientas de pollas de color chocolate. No sé si tiene razón pero sí sé que tiene un motivo para pensar así: Yo.

Encontré a Yael en el aeropuerto el mismo día de mi llegada. El esperaba una clienta y yo buscaba quien me llevara a la esquina de Vernon Blvd con la 47. Siempre que cojo un taxi pienso que me están timando y en esta ocasión no fué diferente. Cruzamos frente al enorme cementerio de Flushing Meadows sin que yo pudiera apartar los ojos del taxímetro. Me habían dicho que la carrera debía costarme entre cuarenta y cuarenta y cinco dólares pero cuando el taxímetro marcaba treinta y dos el coche se detuvo. No podía creerlo. "Thirty two?", pregunté sorprendida. El taxista asintió. Calculé cuatro dólares de propina pero le dí ocho. Al ver los dos billetes con el rostro del presidente Jackson, Yael me enseñó sus blanquísimos dientes africanos y me dijo que si volvía a necesitar un taxi le telefoneara al número de la tarjeta.

La primera noche no pude dormir. Dicen que hay remedios contra el jet lag pero yo no los conozco. Cierras los ojos y te esfuerzas en dormir un poquito más. No hay manera. Entonces la cabeza empieza a darte vueltas y sin saber cómo te topas con la imagen del taxista senegalés. Te subes a su taxi y a mitad de camino se detiene en un descampado. Se baja los pantalones y antes de que te viole te lo follas tú a él. Das vueltas en la cama intentando dormir. Tienes su número de teléfono en el bolso. Cierras los ojos y piensas en otra cosa.

Isamo Noguchi fue un escultor japonés del siglo pasado. En Queens, cerca de las marmolerías con las que trabajaba, tuvo su último taller. Hoy ese taller es un museo y una fundación. Llegar hasta allí no es fácil, el metro queda a una tirada y el único autobús que pasa por la zona no llega nunca. A la salida nieva y hace frío. Podría caminar hasta el metro pero corro el riesgo de congelarme o de ser asaltada por una banda de coreanos. También tengo el teléfono de Yael y una excusa para llamarle. Pruebo.

Yael me identifica nada más escucharme. Le digo dónde estoy y me dice que cuando nieva prefiere no coger el taxi. Además vive en el Bronx y cree que, por unos dólares, el viaje no le merece la pena, que quizás por algo mas... ¿Algo más? ¿a qué se refiere? ¿algo más de dinero? ¿algo más de propina?

(Ultimamente he optado por la táctica de decir las cosas tal y como se me pasan por la cabeza, sin andarme con rodeos. El camino más corto entre dos puntos es la línea recta y eso es lo que yo hago, voy derechita. Esta actitud suele pillar a la gente de improviso, sin una respuesta preparada pero, por lo general, me da buenos resultados)

(...) ¿Algo más? ¿algo más de dinero? ¿algo más de propina? ¿what about a blowjob? Yael se queda seco, como si lo que acabara de escuchar no fuera lo que acaba de escuchar. Titubea y me pregunta dónde estoy exactamente. Se lo digo. Dice que tardará más de media hora. Le digo que no se preocupe, que puedo hacer tiempo en el museo. Me detengo frente a esta escultura.


No es una escultura propiamente fálica aunque, dadas mis circunstancias, eso es lo que me parece. Al rato llega. No me atrevo a mirarle a los ojos. El tampoco. Quizás piense que todo es una confusión. Quizás estemos lost in traslation. Quizás se lo tome como una broma. No pasaría nada si fuera así. Tampoco yo estoy segura de lo que voy a hacer. Entonces me pregunta que dónde quiero ir y yo le contesto que dónde quiere ir él. Parece nervioso. Yo también lo estoy aunque no se me note. Si fuera Muñoz Molina escribiría que "vine a Nueva York a follarme a un negro al que no había visto nunca". Si fuera Robert Beck tendría una colección de frases que empezaran por "mueve tu negro culo". No soy ninguno de los dos y, simplemente, es la primera vez que voy en un taxi sin prestarle atención al taxímetro (...).

Besos.

Beta

(Este post también ha sido publicado en CL Mag, una revista cultural on line donde colaboro porque me lo pidió Laura "pintamonadas", una de las mejores ilustradoras españolas vivas y a quien ni he sabido ni he podido ni he querido decir que no)

34 comentarios:

Alex dijo...

No pierdes el tiempo.

Anónimo dijo...

Joder, quien fuera un taxista senegalés en NY....

MeR dijo...

Llevo bastantes años planteándome aplicarme eso de "El camino más corto entre dos puntos es la línea recta", pero no termino de conseguirlo, a pesar de que aspiro a esta actitud porque considero que me acercará bastante al concepto que, personalmente, tengo de la felicidad.
Creo que mi problema está en pararme a pensar a veces. ¿Tú que crees?

lu dijo...

Whow! alucinante historia!

Aunque yo soy mas una zorra cachondas hambrienta de coños de color chocolate. O de todos los colores.. porque negarlo....

Baño Blasfemo dijo...

¡Jajajaja! Hija mía, yo de mayor quiero ser como tú.

Baño Blasfemo dijo...

¡Jajajajaja! Yo de mayor quiero ser como tú.

Anónimo dijo...

me imagino la follada ...

Pintamonadas dijo...

Querida Beta, es un halago que aceptases mi propision (in)decente.

Siempre es un gusto leerte:)

Wulf dijo...

Me ha encantado, hacía tiempo que no te leía en este plan, cañero, divertido, despreocupado.

Me alegro de verte así de nuevo :D

Besos, bienvenida :D

Bellaluna dijo...

Ya sería algo curva la recta de Yael...

A mí me tocaron todos los taxistas pakis... Mejor dicho: mis taxistas eran todos pakis que no paraban de hablar por el pinganillo del móvil y yo cada dos por tres les preguntaba algo tipo '¿es a mí?'.

Soy poco espabilada y por eso follo tan poco. Esos días sólo me restregué, y poco, con Wu: hija de taiwanesa y un Yael cualesquiera. Por cierto, la conocí en tu recomendación del Mandarín de Chinatown. Acertada siempre, Beta.

(Por cierto, que no te tongue Yael: hay tarifa plana sin taxímetro, al menos desde el JFK; y me impresionó el cementerio del camino: creo que es un cementerio judío, no paré).

Beta dijo...

MeR, a veces pensar no es bueno... solo a veces.

Lu, me mola tu Whow :)

Lau, aquí el post va ilustrado con foto aunque prefiero tu taxi :)

Bellaluna, la tarifa es para Manhattan. Para Queens funciona el contador. ¿Fuiste al Mandarin? Yo esta vez no he ido aún :S ¿Estaban buenos los dumplins?

Bellaluna dijo...

dumplins a tope, Wu me dijo que se llaman también baozis.
Besos! (y a por Yael)

elintenso dijo...

Me he sentido un poco Yael. Gracias Beta.

Zalbo dijo...

El secreto para combatir el jet lag es moverse (hacer cosas) para poder estar cansado horas más tarde.
Si llegas de noche, sal de marcha y levántate pronto. Si llegas de día y estás cansado no te vayas a dormir, sino que haz un día normal para poder dormir por la noche.

Hacía tiempo que quería preguntarte por tu bisexualidad, porque por lo que escribes llevabas ya mucho tiempo estando solo con chicas. Yo ya pensaba que definitivamente eras lesbiana.
Todo esto sin que me importe más de la cuenta, vaya.

Toni dijo...

jajajajajajaja Muy bueno el post!!! me ha hecho reir :)
Con esa actitud seguro vas a disfrutar de NY.

Ausente dijo...

Yo también quiero un negro senegalés. Me excitas, muchacha. A ver si me visitas... en mi blog.

gorgeousefg dijo...

Genial post! acabo de descubrirte y me he quedado impresionada por tu elevadísimo número de seguidores y por tu forma de escribir. Me gusta tu estilo, claro, a la cara, desenfedado, sencillo y con picardía y humor. ¡Enhorabuena!
Un saludo.

Belén dijo...

Oye, y mira qué bien, con tu senegales y tu taxi (gratis)

Besicos

Anónimo dijo...

Hola Beta,

Creo que todos tu s lectores nos alegramos de "verte volver a las andadas". Me encanta la frase "Se baja los pantalones y antes de que te viole te lo follas tú a él". Que brutita!!!

Besos

Carlos dijo...

Espero que nos cuentes como continua la historia con Yael. Los taxistas con los que yo coincido lo único que hacen es quejarse de todo y decir que estas pastillas de freno ya están gastadas y que será cosa del cambio automático.

Lhrod dijo...

Ante la frase: "La linea recta es el camino más corto entre dos puntos..." yo pensé: "hay geometrías no euclidianas donde eso no se cumple..." después reflexione y me di cuenta que soy un gilipollas y que me gustaría ser un taxista senegales en NY.

Cibertecla dijo...

Lo leí en la revista. Me gutó, me gusta. La ilustarción... espectacular. Forman un buen tándem pintamonadas y tu. Da gusto leerlas.

^__^

Antonio_B dijo...

Puede que la historia sea hasta verdad.El caso es que en nuestra cultura a las chicas que hacen esas cosas las llaman y tratan como tu ya sabes.No estamos en "mundo feliz" de huxley donde lo correcto era que todos se tiraran a todos.Por otra parte, siempre hay ilusos-as que lo creen y salen mal parados y otras que se tiran todo lo que se mueve; pero con mucha discreción. Aquello de la mujer del cesar no solo ha de ser decente sino parecerlo.Y gracias a esto,el sexo vende y escandaliza. Si todas las chicas dijeran que son bi y que se tiran a este o aquel abiertamente y esto fuera normal, no vendería.¿Es esa tu motivacion para la revista cultural? XD

Sakena dijo...

Auster encontraría un vínculo astral entre Yael y tú. El senegalés y tú compartirían un sinfín de detalles insignificantes a ojos vistas: numerología, fecha de defunción de los tatarabuelos,
manía secreta, etc...
Y nuestro incansable Paul trasladaría la escena a Park Slope - Brooklyn - ya que Queens le queda lejos, geografica y animicamente hablando.

Jarmusch podría añadir el episodio a su Noche en la tierra, ni siquiera tendría que hacer un casting para encontrar al taxista negro, le bastaría con volver a contratar al chaval negro con gorra que coprotaganizaba el sketch neoyorquino junto con el payaso de la difunta DDR.

Sobra decir que Jim el púdico no se inmiscuiría en vuestra alcova (quiero decir en el coche).
El blowjob sería elíptico (palabra que nunca entendió la Levinski).
Have fun!

Pilar dijo...

Jeje. Bien hecho.

Premisa: no hagas nada que no contases ;)

(y si lo haces dinoslo)

Un placer seguir cayendo por aquí

Jesús Encinar dijo...

bueno y cómo acaba la historia! llevo dos días esperando el follow-up :)

de verdad no te animas a escribir algo de poesía? en el estado de ánimo en el que estás seguro que te saldrían cosas buenas

J dijo...

Aquí todo es subirse al taxi, escuchar La Cope, y olvidarse del arcoiris de falos y coños. Besos.

Anónimo dijo...

cómo me he reído, gracias por el buen rato.
"Se baja los pantalones y antes de que te viole te lo follas tú a él". No tiene nada que ver con "ante la violación relájate y disfruta" que decían antes. Lo tuyo es mucho más feminista y transgresor. Como lesbiana que soy me ha encantado...pero a ver si encuentras alguna senegalesa en nyork

japogo dijo...

Pues sí... un buen manual para convertir de la manera más directa una fantasía en realidad.

jota dijo...

y, por cierto (es que soy de última incorporación) quién es tu madre? la mía, (coño), me enseñaba otras cosas.

sabes a jugos

Anónimo dijo...

Cada día es más difícil encontrar una prosa vibrante. Cristina Fallarás tampoco está mal, pero tiene menos imaginación. Creía que los taxistas negros de nueva york son haitianos.

Anónimo dijo...

No doy crédito.

A ves me ha pasado por la cabeza hacer alguna locura de ese tipo pero nunca me he atrevido. No sé: Ponerse en manos de un desconocido, dónde te llevará, la deficiente higiene de la mayoría de los machitos que pululan por ahí... Qué valor tienes.

Una alucinada.

Michele Alboreto dijo...

Pasa de los detalles morbosos y transcribenos las conversaciones mantenidas ex-ante y ex-post. ¿O el nombre lo leíste en la tarjeta y no cruzasteis palabra???

¡Vaya! Veo que moderas los comentarios. Antes no era así ¿O sí? Inconvenientes de escribir acerca de blowjobs.

Suerte dijo...

Pues yo de mayor no quiero ser como tú, en absoluto. Yo, de mayor en realidad quiero ser como Yael, o al menos tener sus mismas clientas.