jueves, 23 de diciembre de 2010

Combustión

Hola,

Ayer estuve en la FNAC. Quería comprar un par de películas descatalogadas. Me dijeron que no quedaban. Volví a casa y encendí esa máquina de matar autores que se llama router. Botón de bajada en modo ON. En ese preciso instante, a miles de kilómetros de distancia, Alejandro Sanz se disponía a hincar el diente a un donut de chocolate. Cuando ya tenía la boca abierta para morderlo, el donut desapareció por arte de magia y Alejandro mordió el aire. Acabo de morder el aire -pensó-, y acto seguido se sentó a escribir una balada llamada "Mordiendo el aire".

Y si tus ojos vuelan en el viento
y tu sonrisa nace en el cristal,
y tus párpados tiemblan, y te siento
bailando nuestro triste ritual.

Mordieeeeeendo el aireeeeee
asííííííííí te deseo
mordiendo
tan libre y tan azuuuuuuul.


Agregué a la mula la tercera temporada de In treatment. Que yo sepa no la ponen en ningún canal aunque si no fuera así supongo que me daría igual porque no quiero estar pendiente de la programación televisiva. En ese preciso instante, tres espectadores que se disponían a sacar su entrada para ver "Balada triste de trompeta" en la taquilla de los Renoir Retiro se volatilizaron y la cola del cine avanzó un poco más rápido. Los tres espectadores en cuestión se llamaban Miguel Angel Cascante Fuentecilla, de 66 años natural de Benavente (Zamora). Adelina Jurado García, esposa del anterior, nacida en Madrid hace 61 años. Mercedes López Iniesta, amiga del matrimonio, viuda, natural de Cabezón de la Sal (Cantabria) y de 73 años de edad. Ocho horas después sus familias acudieron a la comisaría de centro, en la calle Leganitos 19, a denunciar su desaparición.

Mientras, en el Palacio de la Moncloa, las hijas de Zapatero iniciaron la descarga de Con las botas puestas, de un grupo llamado Los Angeles del Infierno y provocaron que yo me llevara un susto de muerte al ver cómo Rafael Simancas hacía chas y aparecía a mi lado. "Coño, Rafa, qué susto me has dado", le dije. "Calla ladrona -me contestó-. ¿Qué haces bajándote cosas?". Aquello me sonó al clásico qué haces tocándote ahí que tantas veces he escuchado de mi madre. "No tienes derecho a bajarte nada del mismo modo que yo no tengo derecho a conducir el maserati de mi amigo", gritó. "¿Tienes un amigo con maserati?", dije perpleja. "Eso da igual, aquí lo importante es que si pudieras te estarías todo el día bajando cubatas y tomates de internet y pondrías el peligro a todo el sector agrícola español y a los tugurios a los que dejarías de ir". Yo no daba crédito. "Con los cubatas no sé, pero si yo pudiera bajarme por internet un kilo de tomates pagándole al agricultor el mismo precio que le pagan a él (esto es unos treinta céntimos) y pudiendo ahorrarme así la diferencia respecto a los dos euros que me cobran en la frutería no tengas la menor duda de que lo haría Rafa, lo haría. Por desgracia -añadí-, aún no se ha inventado la forma de transportar los tomates por el cable del teléfono". Simancas me miró de soslayo y, por un segundo, se sintió iluminado y entendió que el día que los tomates viajen por internet los transportistas, distribuidores y vendedores de fruta tendrán que empezar a buscarse un nuevo empleo y que eso es precisamente lo que le va a pasar una a determinada "industria cultural". Y entonces, como si de un personaje de Amanece que no es poco se tratara, Simancas entró en combustión y desapareció para siempre.

Besos.

Beta

Pdta. Si lo que veniais buscando era un análisis más serio de las cosas aquí os dejo el enlace a un clarificador artículo de Juan Varela.

32 comentarios:

Raúl dijo...

Ese es el nuevo éxito de Alejandro Sanz, lo estoy viendo.

La Perfida Canalla dijo...

Ahora comprendo lo de Alejandro Sanz cuando habla de sus musas....
gracias por aclararlo
Un saludo coleguita

DAVIDSARA. dijo...

Yo fui a un concierto de...mierda..., Alejandro Sanz cuando era un crío con granos para después del show enrollarme a una chica andaluza con un cuerpazo de modelo. Ocurrió al final de unas vacaciones de un verano de hace como quinientos años. Solo disponía de 24 horas como Jack Bauer y no me lo pensé dos veces. Hace un buen tiempo después, mi novia de entonces y yo, nos magreamos de lo lindo en un pase de Perdita Durango. Y no porque no nos gustase la película, a mi me encanta, sino porque nos pusimos cachondos viendo a Bardem y a Rosie Perez mutilar cadáveres y chingar como perros.
Yo robo, y no entiendo como los demás no lo asumís y lo decís en voz alta. Lo de las cifras me importa un bledo. Cada cual interpreta el libro como le parece.
Yo robo, aunque preferiría repartir billetes sin vacilar y aterrizar en casa cargado de obras de arte en pequeño formato. Hace años lo hacía todas las semanas. No hay nada como desenvolver y pinchar una aguja, pero los tiempos han cambiado una barbaridad. Así que ahora robo. Me gustaría que los artistas, a los de verdad y a los de chiste, como el colega Alejandro, se les pagase, y se les pagase bien. Que no tuvieran que subsistir currando en un bar o conduciendo un taxi. Como sucedía antes vamos.
La industria nos dio a Led Zeppelin, a Sinatra o a los Sex Pistols, así que tampoco debía ser tan mala.
Pero este país es una caricatura sin gracia en caída libre. Así que ahora robo. Porque poco más puedo hacer. Si me ofrecen Callejeros por que si o The Walking Dead gratis...Pues eso. Robo.

Javier Díaz Carballeira dijo...

Beta, no conozco análisis más serios que los tuyos.

Anónimo dijo...

No cabe duda de que es una perspectiva distinta de ver las cosas.

Beta dijo...

David, acabo de recordar porqué te tengo enlazado desde hace tanto tiempo en el blog. Chapeau

vd_exposito dijo...

Llevas toda la razón, si esta gente evolucionara su modelo de negocio seguramente les iría mejor. Si a mi me venden una canción o un disco en mp3 a un precio razonable lo compraría sin duda. Lo que no llego a entender es por ejemplo que otros negocios similares como puede ser el de los videojuegos evolucione vendiendo contenidos online y les vaya bastante bien y esta gente no quiera proponer cosas similares... siendo en ocasiones de la misma empresa pero diferentes departamentos.

Un abrazo y feliz fiesta pagana de saturnalia... digo navidad :)

Z dijo...

jajajajajajajaja, dí que sí, yo creo que entre los precios abusivos de DVDs, cine y discos y el canon digital preventivo a la manera de delincuentes, los usuarios le pagamos con creces los chalés al del corazón partío, que luego bien que evade impuestos el hijoputa. A proteger a esa gente avariciosa va destinada la ley Sinde.

La tortuga artificial dijo...

Si es que el verdadero problema de este país es que las empresas españolas de distribución de películas y discos son tan carcas y obsoletas que no quieren ni siquiera ceder los derechos de sus productos para crear, por ejemplo, videoclubs digitales de pago. NO QUIEREN, es que es muy fuerte, teniendo en cuenta que sería un éxito (de hecho ese sistema lo es en EEUU). Yo, sinceramente, pagaría un euro por ver películas antiguas o estrenos en buena calidad y con posibilidad de versiones originales. Pero es que nadie quiere adaptarse a las nuevas vías de consumo, se piensan que la gente lo que demanda todavía son DVDs o CDs a 20 euros...

El aprendiz de cadáver dijo...

Tengo The real thing en vinilo, en CD original, en doble CD recopilado junto a Angel Dust, en CD original reeditado con caras B. Y no descarto volver a adquirir alguna otra reedición si incluyese un erupto de Patton ... el resto de lo que escucho es descargado. Porque voy a comprar un disco y no veo nada que valga la pena, realmente en las estanterías. Pero estoy aburrido en casa y tras echar mano de la típica revista de música, acabo dando con un grupo que ha editado un disco de usar y tirar. No será nada del otro mundo, pero para lo que cuesta. Cuatro minutos de placer a cero euros no es caro. Porque esa canción y media que está bien, no da para más. Como bien dice David Sara ... robo. Yo añado ... robo, la mayoría de las veces,,mierda ... robo mierda. Si algo realmente te va a acompañar hasta el resto de tus días, lo recompras mil veces porque no puedes vivir sín él.

suigeneris dijo...

ah, pero ¿no son las compañías telefónicas quienes deberían pagar a los autores?
Porque a mí estos robos, que yo sepa, no me salen "gratis"... Somos pobres hasta para robar...

Joder, por un momento imaginé que podría aparecer tu madre a mi lado...

pecadocapital79 dijo...

Simplemente (y eso que no es simple) espectacular disfrutar de lo que creas.

SALUD.

Míchel dijo...

Beta, eres una crack! Tú si que deberías cobrarnos por leer tu blog.
Un saludo.

Laury~! dijo...

Gran entrada, si señó

Butterflied dijo...

FAP a DAVIDSARA. Y eso que no tengo ni polla.

Anónimo dijo...

beta,

la cuestión es q bajas in treatment o la serie que sea desde seriesyonkis, no pagas nada a quien invierte en hacer la serie. sin embargo ese portal web sí q gana dinero.

yo soy el primero q me bajo series, y me jodería mucho, por ejemplo, no haber podido ver mad men 4 temporada (q todavía no la dan en nuestro país). pero es obvio q no es justo q se lucren esos portales, y que el usuario consuma sin pagar.

si pagas por esos tomates "virtuales" q te llegarán a través del adsl, tb tendrías q pagar a los músicos por las canciones, a los guionistas de las series, etc...

Beta dijo...

Anónimo, ayer mismo un juez cerró dos páginas de enlaces porque se lucraban con publicidad. Con nuestro actual ordenamiento eso ya se puede hacer. El problema no es ese, el problema son las descargas en sí. Yo estoy dispuesta a pagar a los músicos pero no estoy dispuesta a que me obliguen a pagar por un soporte que está desfasado y que me lo puedo hacer yo sola en casa. No estoy contra los autores estoy contra la industria que pretende mantener un modelo de negocio caduco y abusivo. ¿Abusivo? Sí, abusivo. Las principales editoriales se han reunido para crear una plataforma de descarga de libros llamada Libranda. Dicen que el precio de los libros que te descargues ahí será un 25 por ciento más barato, pero los costes de un libro digital son muy inferiores a ese 75 por ciento que pretenden cobrar. El coste de un libro digital es, básicamente, el pago al autor y un autor viene cobrando entre un ocho y un quince por ciento del precio del libro. La industria editorial pretende quedarse con el 60 por ciento restante a cambio de nada. De ahí viene el ejemplo de los tomates. Yo pagaría al autor o al agricultor, pero su parte de este pastel es mínima. Algunos autores (quiénes son autores? ¿yo soy autora?) que se muestran tan beligerantes en este asunto o bien son unos privilegiados de esa industria o bien están siendo utilizados en una lucha que no debería ser la suya. Además, es mentira que la piratería tenga como consecuencia una menor creatividad, en España actualmente se produce mucha más literatura, música o cine que hace unos años.

Meitanei dijo...

Como admiradora tuya sólo puedo decir que... Beta, eres magia.

Anónimo dijo...

Las descargasme la pelan y tu eres una puta

Beta dijo...

Anónimo, descárgate un cerebro, analfabeto.

Meitanei dijo...

Para anónimo (debajo de mi):

¿En serio estás tan solo que tienes que meterte con alguien para 'demostrarte' que eres mejor que nadie?

Qué pena me das.

Beta, no malgastes ni tus palabras ni tu tiempo. La escoria no lo merece.

La Ardilla Voladora dijo...

Yo, como el aprendiz de cadaver, también robo mierda, parece que hace siglos que no escucho nada bueno.

Y con lo de los tomates. Por aquí, en el sur, hay ferias donde les pagamos a agricultores más dinero del que les pagan los intermediarios y sabes que el producto está recogido el día de antes. Ellos ganan más y nosotros pagamos ese 60% menos que dice Beta. Un negocio directo.

Podrían aplicarse un poco, tanto marketing... para vender siempre lo mismo.

Antihéroe dijo...

Me encantó. Muy peliculero y un modo diferente de explicar el problema que a todos nos afecta.

Jorge dijo...

Si la industria cinematográfica quebrara mañana, el jueves habría chavales rodando cortos y colgándolos en youtube. Y el mes que viene, los que hubieran triunfado en serio (el 1% aprox., y sin subvenciones oficiales) ya estarían trabajando en el guión de un largo y seguro que encontraban financiación.

El modelo actual de "negocio artístico" (nótese la contradicción implícita y chirriante) intenta subsistir como una especie decadente o mal adaptada cuando su entorno empieza a cambiar bruscamente, de forma desesperada y agresiva, pataleando y agarrándose a lo que puede.Y mintiendo, si hace falta. No es el final de la cultura, es el final de "su" cultura. Y el "su" es posesivo.

Anónimo dijo...

Si tienes la oportunidad de ver una serie al dia siguiente de su emision en EEUU y con subtitulos y todo, porque vas a esperar meses a que lo hechen por la tele, traducido y con un monton de anuncios. Si emitieran los capitulos con unas horas de diferencia y con subtitulso en español, cosa que perfectamente podria hacerse, yo no me descargaria series.
En cuanto al cine y la musica, cuando una peli de verdad me interesa voy al cine, y lo mismo con los discos, lo que me descargo lo hago porque esta haí al alcance, si no estuviera tampoco la compraria, buscaria otra cosa en que matar el tiempo.

Bellaluna dijo...

Debe ser por eso que yo no me volatilicé de mi casa y aparecí en la de mi madre, y en el fondo me he pasado unas vacaciones (1 semana) bestiales viendo pelis bajadas de la red. Los sesentaiochistas están que trinan porque quieren recaudar más y más. Qué puta mierda de progresistas culturetas e intelectuales de nada... bote!

5Mentarios dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada. Internet está lleno de análisis de todo tipo acerca de la polémica suscitada por la denominada Ley Sinde o de estudios acreca de la evolución del modelo de desarrollo y difusión cultural. Esos que tú denominas "serios". En mi opinión con un dominio excelente del sarcasmo y la mordacidad has hecho un análisis muy interesante del tema. Paradójicamente tu surrealismo ha resultado de lo más realista.
Alabanzas al margen coincido plenamente contigo: la difusión de contenidos culturales tiene que evolucionar ya que el modelo tradicional se ha visto ampliamente superado por la aparición de las nuevas tecnologías. Los intermediarios y las empresas de distribución tienen que adaptarse a los nuevos tiempo y o bien desaparecer o bien reducir sus ganancias en proporción a la reducción de costes a la que aludes en los comentarios a la entrada. Es sangrante que los autores perciban tan poco beneficio del precio final del producto. La analogía con los productores de tomates es de lo más acertada, salvando las distancias en cuanto a la generación del producto y a su "plusvalía" intelectual. Tengo claro que eso va a ocurrir en la industria audiovisual y que ya ha ocurrido en parte en la musical pero que ocurrirá con los libros? Será el ebook capaz de desbancar a libro tradicional. Tengo mis serias dudas. Al menos conmigo no lo van a conseguir. Pero en caso de que así sea continuará estático el margen de beneficio de los distribuidores porque una vez desaparecidos los costes de edición, publicación o distribución no se justifica el mantenimiento. Quizás los autores se dediquen a la distribución directa desde páginas web de libros electrónicos....

Anónimo dijo...

He sufrido un fundido a negro seguido de una aparición del busto de A.S cantando el estribillo del temazo que le has escrito, con esa cara a medio camino entre morirse, correrse y tener un retortijón.

Ahora no puedo sacarlo de mi cabeza, estarás contenta.

Elo dijo...

Beta, por dios, habla de la fascista ley que prohibe fumar en lugares públicos, que tu mueves a muchos lectores. ¡Una llamada a la insumisión, que este país se va a convertir en una dictadura de nuevo!

pintamonadas dijo...

Creo que mi vida no sería la misma sin recurrir a megaupload, o rapidshare, porque sí, ya no solo por las descargas de series o películas. En mi caso, de no haberme bajado un susodicho programa valorado en 2000€ la licencia, ahora mismo no tendría trabajo. Y si hubiese tenido que pagar los susodichos euros, ahora mismo, estaría viviendo en una estación de metro o similar.

Un beso Beta

El titán dijo...

>Ni yo lo hubiese dicho mejor.

Tarántula dijo...

¡Qué viva spotify! Años sin visitarte, pero me he reído con eso de la donut de Alejandro Sanz.

Qué cosas...