miércoles, 14 de septiembre de 2011

Campaña "Salva a un chino"

Hola,

Mientras China acaba de anunciar que se dispone a comprar deuda española, griega y portuguesa para salvarnos y sacarnos del agujero en que estamos metidos, yo, en justa compensación, he decidido hacer lo mismo pero a la inversa y me he propuesto salvar a un chino de la crisis. No estoy hablando de un chino en abstracto, de un chino al tuntún, de un chino cualquiera, me estoy refieriendo a un chino con nombre y apellidos (aunque, a decir verdad, no sé cuál es su nombre y sus apellidos ni cómo se escriben). Mi chino tiene un puesto de sushi en el Mercado de Torrijos, en la calle General Díaz Porlier de Madrid. Como otros chinos, podría haber abierto una frutería o un negocio de todo a cien y haberse convertido en un chino más, pero mi chino no es un chino del montón sino un chino capaz de olvidar los viejos recelos y la desconfianza que históricamente ha enfrentado a su país con Japón y que ha abrazado la comida japonesa como si hubiera mamado makis y nigiris desde la cuna.

El barrio de Salamanca es barrio un tradicional poblado por viejecillos e hijos de viejecillos con polos de Ralph Lauren. Gastronómicamente es un barrio de tortilla española, croqueta y cocido madrileño. A la gente le gustan las tabernas de toda la vida, los pinchos y el salmorejo. Mi chino, que nació a diez mil doscientos cincuenta y dos kilómetros de distancia, no tiene ni idea de estas cosas y cada vez que voy al mercado y me lo encuentro solo detrás del mostrador, sin largas colas de clientela ansiosa por degustar sus makis, se me rompe el alma. Los fruteros y pescaderos de los puestos vecinos ven a mi chino como una extravagancia porque no entienden que, pudiéndote permitir una lubina al horno, te guste comer pescado crudo. Mi chino y ellos son seres de planetas diferentes. Y yo tengo miedo, temo que la crisis se cebe con mi chino y sea yo la que termine quedándose sin cena los martes y los miércoles (los martes y los miércoles tiene ofertas de nigiris imbatibles).

Este post es un llamamiento, una canción desesperada, un manifiesto de solidaridad sin el nombre de Willy Toledo ni de Miguel Ríos. Puedo decirlo más alto pero no más claro: pon un chino en tu vida.

Besos.

Beta

(Reseña de mi chino en 11870)

20 comentarios:

El gordo sentimental dijo...

Gran alternativa para exgordos como yo.

Más claro, agua dijo...

No sólo firmo ese manifiesto sino que me apunto a la oferta de nigiris cualquier martes o miércoles de estos... ;-)

Anónimo dijo...

Habrá que ir

armariodesordenado dijo...

Pues si, que narices. ¡Viva la solidaridad con los hijos del gigante rojo!

Efraim Suárez dijo...

Al final entre todos vamos a salvar a "tu chino", que yo también me apunto a eso de salvarlo a base de nagiris!!

La Perfida Canalla dijo...

Me solidarizo!!!

Juanjo dijo...

A ver a que chino salvo... aunque son todos tan parecidos que igual voy salvando cada dia a uno distinto sin darme cuenta xD.

Nicofilms dijo...

hay que avisar a De la Vega...
Oh wait!

Anónimo dijo...

Follátelo.

Bellaluna dijo...

Los chinos lo ven todo con optimismo a través de la sonrisa de sus ojos. Vacilan mucho, pero al final la tienen pequeña. Con todo, estoy contigo -al fin y al cabo, son los dueños de nuestros euros-

Anónimo dijo...

Apoyo tu iniciativa!!; a ver si nos conocemos, trazas un detallado perfil de mí y promueves alguna campaña en mi ayuda tipo "salva a a una joven con fleco" o algo así.

:)

Anónimo dijo...

El shusi y el kimono en origen son chinos aunque se extendieran por japón y ahora mismo sean más consumidos en ese país. Es como los perritos calientes no son originarios de NY, son alemanes hasta en su condimentación, pero ...

Anónimo dijo...

Hay que conseguir que El País Semanal, perdón, "EPS" incluya una de sus vomitivas reseñas, entre pijas y cursis, en su próximo número. Tu chino tendrá los A6 aparcando en doble fila para probar su sushi.

Beta dijo...

¡Por primera vez, el miércoles había cola!

Beta dijo...

Lo estáis haciendo muy bien :)

anana dijo...

solidaridad!!!!

La niña mala dijo...

A mí el Mercado de Torrijos me pilla pelín lejos, pero vamos que me solidarizo moralmente con el chino ese ,aunque sea solo por lo que mola comprarle a un chino comida japonesa.

Anónimo dijo...

A ver...que gracias a tu entrada me pase por allí y bueno, viendo el pijerio del mercado no creo que el chino este inmerso en mucha crisis, la verdad, porque a saber lo que cuesta el alquiler de un puesto en el mercadito de Torrijos y por otra parte, el sushi pues bien, estaba rico, ahora que, bien de precio si eres una chica que con dos bocadines se queda super llena porque yo me deje 35 euros (cena para dos) y me quede con mas hambre que una perra, esos micromakis de atun me los como yo como si fueran pipas leñe!!!
De lo que si me alegre es de descubrir "Hamburguesa Nostra", carnaza super rica y saciante!

virgen dijo...

Ayer compré dos euros de sushi y luego me fui de copas con ellos. No sé qué tal estarán hoy... Bah, luego me los como, total, qué me puede pasar.
El chino es achuchable y adoptable, ahí tan solico, dedicándole su cuarto de hora, como si en vez de cosas crudas con arroz cocido estuviera haciendo una paella.

Irma Gómez dijo...

uttsss acá en méxico hay chinos para aventar hacia arriba, hasta creo que se podría adoptar un chino por cada mexicano que hay :P