miércoles, 3 de noviembre de 2010

FSD

Una caza de brujas. En este país se ha desatado una caza de brujas. Rubalcaba es peor que McCarthy. Es Rasputín, siempre urdiendo en la sombra. No nos dejan hablar. No nos dejan pensar. No nos dejan acostarnos con quien nos da la gana. Como dice el presi: "¿Usted quién es para decirme a mí con quién me tengo que acostar?". Pues eso, que yo me acuesto con quien quiero y, si me da la gana, lo cuento. Como para no contarlo. A ver si se creen que uno se acuesta con dos lolitas japonesas de trece años para quedarse con la boca cerrada. Eso se cuenta y se publica, forma parte de la condición humana. Además con lo que fue... allí las dos, turnándose, una detrás de otra, las muy putas, convirtiéndome en un objeto sexual, en un consolador humano... el paraíso en la tierra, vamos. Y ahora resulta que en este país de torquemadas te crucifican por contar algo así. Es como si Indurain ganara cinco tours ciclistas de esos y no le dejaran contarlo en televisión. Soy como García Márquez y vivo para contarla (con la única diferencia de que ya le hubiera gustado a García Márquez estar la mitad de bueno que yo y haberse follado a dos japonesitas de trece años).

¿A cuántas mujeres me habré follado? ¿A diez mil? ¿A cien mil? No lo sé, tendría que consultar mis notas. He venido al mundo para dar placer, para esparcirlo... bueno eso siempre y cuando no eyacule para dentro. Me pregunto a dónde irá a parar el semen que no eyaculo. Hmmm, evidentemente se queda dentro de mí. En cierto modo eyacular hacia dentro es como follarse a uno mismo. Si pudiera me follaría a mí mismo. Soy atractivo. Setenta y cuatro años y ni una sola cana. Y sin tener que recurrir al farmatint, todo gracias a unas semillas silvestres que me traen desde el Himalaya y al betún de judea que me aplico en la pelota una vez a la semana. Todo natural. Menos el cialis. El cialis es maravilloso, mucho mejor que la viagra, que es una puta traidora que te delata. Te ven tomándote una pastillita azul y todo el mundo sabe que estás intentando izar la bandera. Sin embargo el cialis pasa mucho más desapercibido y consigue que me ponga como cuando tenía quince años y me masturbaba observando las fotos de mi madre. ¿Quién no lo ha hecho? ¿También me van a perseguir por contar eso? ¿Qué hay de malo? ¿Acaso soy un ser tan terrible, tan despreciable? Envidia. Pura envidia que les corroe. Los hay que van a la puerta de los colegios a repartir drogas y no pasa nada mientras que a mí, que simplemente voy a ver colegialas uniformadas, me quieren decapitar. Pues no van a poder conmigo. Yo luché contra Franco y ahora lucharé contra Zapatero y sus secuaces.

Al menos la presidenta ha salido en mi defensa. España necesita a muchas Esperanzas Aguirre. Si tuviera cuarenta... cincuenta años menos me la follaría.


Besos.

Beta