miércoles, 16 de marzo de 2011

Porno

Hola,

Me han ofrecido la posibilidad de empezar a escribir una colaboración semanal en una revista. Quieren que escriba sobre sexo. Tengo que asumirlo, a la gente le interesa más con quien me acuesto y, sobre todo, cómo me acuesto, que lo que pueda pensar de la Ley Sinde, los nacionalistas, Rouco Varela o toda la familia de González Pons junta. No me importa. Además nunca sabes qué puertas se te pueden abrir con una colaboración de este tipo. No sería la primera que empieza hablando de pollas y termina produciendo un documental sobre un arquitecto millonario. Mi documental podría ir sobre cómo Calatrava, una vez que fue a prisión por el caso Palma Arena, cambió la construcción de puentes por la construcción de túneles. Pero no nos hagamos ilusiones, lo normal sería que mi colaboración se quedara en una serie de artículos que pusieran cachondos a los dueños de la revista y en unas palmaditas en la espalda de quien propuso mi nombre.

Por lo pronto he comenzado a documentarme y me he comprado por ebay una colección de novelillas pornográficas de los años cincuenta escritas por puertoriqueños salidorros.


Algunas tienen pinta de ser bastante cachondas.























"Una casa llena de hippies sexomaníacos sin un momento de vida privadas". Juraría que hace unos años compartí piso con ellos. A ver qué tal me va.

Besos.

Beta