Tienes cáncer, te quedan pocos meses de vida y tu nombre no es Walter White sino Hugo Chávez. De hecho no tienes ni idea de quienes son Walter White y Jesse Pinkman. Diriges un país pero el tiempo se te escapa de la manos. Antes de morir quieres dejar los deberes hechos. A tu familia no debería faltarles de nada. Es cierto que llevas años ocupándote de eso pero quizás sea el momento de dar un empujón final al asunto. Mientras piensas cómo hacerlo jugueteas con tu blackberry. Tienes casi tres millones de seguidores en twitter. Quizás deberías hacer algo cuando redondees esa cifra. Se te enciende una bombilla. Nadie se opondría a que tu seguidor número tres millones recibiera algún tipo de recompensa. Ese tipo de celebraciones no son nuevas. ¿Qué tal una casa en el caribe? ¿Qué tal una casa en Isla Margarita? Tu gobierno es un gobierno generoso y ¿quién no estaría satisfecho si recibiera como regalo una casa en el caribe? Hasta tú lo estarías. Un momento, quizás...
Buscas fotos en internet. Necesitas el rostro de una persona anónima. No sabes muy bien qué es lo que estás buscando pero cuando lo encuentres no tendrás dudas. Ya está, es una joven, casi una niña, de pelo oscuro, ojos achinados y aspecto saludable. Es chilena, lo que hará más difícil que alguien descubra la verdad del asunto. Necesitas una cuenta de correo. Te inventas un nombre: Natalia. Y un apellido: Valdivieso. Es la marca del vino que te estás bebiendo y un apellido bastante común. Ya lo tienes: Natalia Valdivieso. También necesitas una cuenta en twitter con la que poder optar al premio. Pruebas distintas posibilidades y te quedas con @nataliaval7. Ahora una descripción. "Auténtica", todo tiene que parece bastante auténtico. "Sencilla", el premio se lo debería llevar alguien común, alguien con quien la gente se pudiera sentir identificada. "Auténtica, sencilla", aún falta algo. "Cariñosa". "Las chicas como la de la foto deberían ser cariñosas", piensas mientras constatas que la quimioterapia no ha conseguido aplacar tu hombría. Estás excitado, tienes ganas de follar. "Auténtica, sencilla y cariñosa". Mejor aún: "Auténtica, sencilla y muy cariñosa". Ya está, eres Dios. Acabas de crear a una mujer llamada Natalia Valdivieso que es auténtica, sencilla y, sobre todo, muy cariñosa.

Das de alta el perfil y tuiteas algunas frases patrióticas. Agregas a algunos amigos y consultas cuántos faltan para que @chavezcandanga alcance la cifra mágica. Treinta y seis mil. Es cuestión de pocos días, solo queda esperar.
- Te quiero mucho, mi presidente!!! Buenas noches!!! Le mando muchos besitos sanadores. Por siempre en mi corazón.
- Mi corazoncito presi, te quiero muuucho, del tamaño de la sabana con todo el cielo mas todo el agua del mundo.
- Buenas noches presidente. Descanse. Le mando muchos besitos sanadores y mucho amor divino. Diosito me lo sigue sanando.
Le empiezas a coger gusto a esto de mandarte mensajes a ti mismo utilizando la personalidad de Natalia. Consultas cómo sigue la cuenta atrás. Ocho mil seguidores más y llegaremos a los tres millones, es posible que lo consigamos mañana mismo.
Veintinueve de mayo del 2012. Faltan trescientos seguidores. Refrescas la página y ya solo faltan doscientos sesenta y seis. En una mano la blackberry y los ojos puestos en el ordenador. Doscientos veinte. Ciento sesenta y tres. Ciento quince. Ochenta y siete, Cuarenta y uno. Trece. Cuatro. Uno. Pulsas el botón de "seguir". En ese momento la cuenta de @chavezcandanga acaba de superar los tres millones de seguidores tweeter y la ganadora de una preciosa casa en la Isla Margarita es una joven auténtica, sencilla y muy cariñosa llamada Natalia Valdivieso. La alegría se desborda en tu nuevo tweeter.

Besos.
Beta