Hola,
Tengo bastantes amigos periodistas que lo son porque hace tiempo soñaron con llegar a ser corresponsales en una guerra olvidada, o porque se dejaron fascinar por la historia de una pareja de redactores del Washington Post acorralando a un mezquino presidente de los Estados Unidos llamado Richard Nixon. Tengo amigos periodistas que lo son porque descubrieron su vocación mientras leían los artículos de Larra, de Manuel Vicent o de Richard Kapuscinsky.
Algunos son afortunados y su nombre se asoma con frecuencia a las páginas de importantes diarios, y su voz se escucha en las emisoras de radio. Otros, sin embargo, parecen resignados a ganarse la vida maquetando los folletos publicitarios de un hipermercado. También hay quien ha arrojado la toalla y se ha reenganchado al doctorado mientras decide qué hacer con su vida.
Ser periodista no es un fácil y, antes de que aparezca el primer rayo que te permita vislumbrar que tus sueños se cumplirán algún día, se requiere mucha paciencia y una economía familiar saneada que te permita mantenerte sin ingresos.
Todo esto viene a cuento porque hace unos días estuve viendo "Se lo que hicisteis..." y me encontré con esto:
Estoy segura de que esa señora, que aunque dice ser periodista más parece la mamporrera oficial de los famosillos, se mete cada final de mes muchos miles de euros en el bolsillo. Mi consuelo es que, como parece tonta, no sabrá en qué gastárselos.
Otro ejemplo. "59 segundos":
Es asombroso pero el señor que rebuzna también debe tener un buen sueldo, mucho menor sin duda que el que le espera a Zaplana en Telefónica (lo que tampoco dice demasiado a su favor), pero infinitamente mayor del que se merece y del que cobra cualquiera de mis amigas periodistas.
Dicen que vivimos en el mundo de la libertad, en la sociedad de las oportunidades, donde impera cierto darwinismo social que permite que, si juegas bien tus cartas puedas cumplir tus sueños. Miles de emigrantes llegan cada año a nuestro país creyéndose esa milonga. Si tal darwinismo existiera de verdad mis amigos periodistas (los afortunados y los menos) habrían devorado hace tiempo a los dos memos como los que aparecen en los videos (que no son más que un ejemplo de cómo está el percal).
Al contrario de lo que pasa con los actores o los músicos, en el mundo del periodismo no hay demasiados premios que reconozcan a los buenos profesionales. Yo propongo un concurso a la inversa. ¿Cuál es tu periodista más odiado? ¿Sale en la tele? ¿Hay algún video suyo en youtube? Queda abierto el plazo de inscripción.
Besos.
Beta